24 - 11 - 2017

    Casi un 30% de los hoteles españoles cuenta con un desfibrilador

    Instalacion-DOC

    El 29% de los hoteles de las principales ciudades españolas está equipado con un desfibrilador, de acuerdo con los datos de una investigación que ha realizado la empresa B+Safe entre un total de 600 establecimientos hoteleros.

    Aunque la cifra ha aumentado en los últimos años, el hecho de que el 71% de los hoteles carezca de las medidas necesarias para atender con éxito una posible parada cardíaca repentina entre sus huéspedes o trabajadores, sitúa a España muy por detrás de la media europea a este respecto. Además, según el citado estudio, en el 8% de los hoteles entrevistados se ha producido un accidente cardíaco de gravedad.

    Para Nuño Azcona, director general de B+Safe, “sorprende que en un país líder mundial en recepción de visitantes internacionales, donde el turismo es una fuente de ingresos primordial, no se aborde en profundidad la parada cardíaca que produce cada año más de 30.000 fallecimientos en España. La disponibilidad masiva de desfibriladores puede salvar miles de vidas al año. En el caso de parada cardíaca repentina, la capacidad de reacción en los primeros cinco minutos marca la frontera entre la vida y la muerte”.

    “Una apuesta fuerte por la cardioprotección en el sector turístico repercutiría de manera muy positiva en el posicionamiento de la Marca España y en la apuesta de nuestro país por incrementar la oferta turística de calidad”, añade Azcona, para quien “la presencia de esta tecnología en los hoteles y establecimientos turísticos, debería ser tan habitual como la de extintores de incendios”.

    La legislación española actual no ayuda a avanzar en este sentido. Sólo Canarias regula de manera específica la obligatoriedad de disponer de desfibriladores en los hoteles con más de 1.000 plazas.

    Son pocas las Comunidades Autónomas en España, además de Canarias, que han desarrollado una normativa propia en materia de cardioprotección: Euskadi, Cataluña y Andalucía. En ellas, la necesidad de que los establecimientos turísticos estén equipados con esta tecnología salvavidas se engloba en las disposiciones generales respecto a lugares públicos: aforo igual o superior a 5.000 personas en el caso de Andalucía y Cataluña y de 700 personas en Euskadi.

    “Los responsables de los establecimientos turísticos españoles muestran un interés creciente por incorporar la cardioprotección a sus instalaciones y los espacios preparados para actuar con éxito y salvar una vida en caso de paro cardíaco repentino no dejan de aumentar. Sin embargo, aún estamos a gran distancia de alcanzar los niveles de vecinos europeos como Francia o Alemania donde el número de desfibriladores en espacios públicos supera ocho veces el de España”, asegura el director general de B+Safe.

    Mientras en España el índice de salvación se sitúa en un 4% tras una enfermedad cardíaca, en Estados Unidos alcanza el 50% gracias a la implantación masiva de desfibriladores semiautomáticos (DESA) en espacios públicos.

    Estos equipos son capaces de revertir una situación de parada cardiorespiratoria, también llamada muerte súbita, ya que si ésta se produce, se dispone de un plazo máximo de 5 minutos para asistir a la víctima con garantías de éxito. Además, por cada minuto que se pierde, desciende un 10% la probabilidad de supervivencia y aumenta el riesgo de padecer secuelas.

    La empresa B+Safe proporcionó desfibriladores inteligentes y portátiles DOC (Desfibrilador Operacional Conectado) en la carrera Sin Fronteras Challenge (SFCH 2015), una competición que tuvo lugar en Marruecos entre los días 7 y 11 de diciembre.

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