22 - 05 - 2018

    3 opciones para mejorar la accesibilidad a un edificio de viviendas

    accesibilidad

    La accesibilidad es un factor que se debería tener más en cuenta en los espacios comunes de un gran número de comunidades de vecinos de hoy en día. Esto supone un problema para las personas con movilidad reducida a la hora de acceder al portal u otros espacios de un edificio.

    Sin embargo, existen varias opciones de acondicionamiento que permitirían garantizar el acceso a aquellos vecinos a los que no les sea posible por padecer algún tipo de discapacidad motriz:

    1. Rampa:

    Son muchas las comunidades que cuentan con una entrada al portal formada por escaleras. A la hora de acondicionar los espacios comunes para garantizar la accesibilidad, la rampa quizás sea una de las opciones más escogidas por parte de las comunidades de vecinos.

    No requiere una gran obra, ya que solo es necesario eliminar una parte de las escaleras para construir una rampa que permita el acceso, si bien se trata de un elemento realmente útil para personas que utilicen sillas de ruedas. No obstante, hay que tener en cuenta que, si el acceso al portal es muy estrecho, no siempre será posible ejecutar esta obra.

    1. Plataforma salvaescaleras:

    La plataforma salvaescaleras es otra opción a tener en cuenta para mejorar el acceso en una comunidad de vecinos. Una de sus ventajas es que puede usarla tanto una persona que se desplaza en silla de ruedas, como un vecino que utiliza muletas.

    Existen plataformas que pueden plegarse para ocupar el menor espacio posible en el portal. En este caso, no hay que ejecutar una obra: basta con instalar una máquina. Sin embargo, también hay que tener en cuenta las dimensiones de las escaleras del portal.

    1. Ascensor a nivel del portal:

    Ante el problema de las escaleras de acceso a la comunidad, disponer de un ascensor a nivel del portal o nivel cero sería una opción que garantizaría la accesibilidad a cualquier persona con movilidad reducida. Es cierto que este caso implica realizar una obra civil que, dependiendo de muchos factores, puede ser más o menos costosa, pero sería la más cómoda de utilizar por cualquier persona, independientemente del grado de minusvalía.

    Algunas comunidades de vecinos todavía son reticentes a realizar cualquier modificación y/u obra en espacios comunes, principalmente por razones económicas. No obstante, hoy en día cada vez más instituciones están concienciadas con la importancia de la accesibilidad y el grave problema que supone para las personas con movilidad reducida, por lo que ofrecen ayudas ante este tipo de situaciones. Un ejemplo es el de la Fundación Mutua de Propietarios que, a través de su programa “Sin barreras”, ha abierto una convocatoria para solicitar ayudas que permitan subvencionar gran parte de los costes que implican las obras para eliminación de barreras arquitectónicas en favor de la accesibilidad.

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