18 - 12 - 2017

    Los márgenes de los carburantes en España, entre los más altos de la UE

    Según los datos de Eurostat que manejan la autoridad de la Competencia y el regulador energético, los precios antes de impuestos (PAI) y los márgenes de los carburantes en España se sitúan entre los más elevados de la Unión Europea (UE).

    Durante los últimos años, el margen bruto de las petroleras (que equivale al PAI menos los costes) por la venta de carburantes se ha situado entre los más elevados de la UE, normalmente entre el segundo –sólo por detrás de Italia- y el quinto – después de Grecia, Finlandia, Portugal e Italia, dependiendo de los años y de los distintos tipos de carburantes.

    Además de esta realidad, los reguladores destacan que los precios antes de impuestos en España (PAI) han ido escalando posiciones de forma continuada en la última década. Así, desde 2000, año en que los PAI se situaban entre los más bajos de los países de la UE, la divergencia se ha ampliado de forma sustancial, especialmente en 2001 y en los años 2009 y 2010.

    Concretamente, los márgenes brutos entre 2000 y 2010 crecieron un 76%, en el caso de la gasolina, y un 92%, en el del gasóleo. De esta manera, España, que ocupaba a comienzos de la década el octavo lugar por márgenes en los gasóleos y el décimo en las gasolinas, es hoy el quinto y segundo, respectivamente. Por contra, otros países, como Portugal, Irlanda o Suecia, han visto descender el beneficio estos años.

    Entre los ejercicios que incluyen algunos de los informes de la autoridad de la Competencia (CNC) y la Comisión Nacional de la Energía (CNE), hay uno muy ilustrativo: si España tuviera los márgenes de Francia, los consumidores se ahorrarían más de 1.500 millones de euros al año; si fuesen, en cambio, los de Alemania, el ahorro rondaría los 1.300 millones y, en el caso de haberse equiparado a los de Reino Unido, los españoles se beneficiarían en más de 2.000 millones de euros.

    Aunque los ingresos por márgenes crecieron un 80% entre 2000 y 2010, entre 2009 y 2010 descendieron por la crisis de la demanda. Sin embargo, a lo largo de la década, la facturación ha ido creciendo en mayor medida (una media anual del 2,5%) que el consumo.

    Repsol, Cepsa y BP concentran el 80%

    En distintas ocasiones, la CNC y la CNE han dado la voz de alarma sobre la evolución de los márgenes de las petroleras en España. Las compañías niegan la mayor y alegan en su defensa, entre otros argumentos, que el sistema de distribución en España es muy diferente al de otros países europeos que, como Francia, las gasolinas se venden mayoritariamente en grandes superficies; que España tiene un parque de automóvil dieselizado y, porque los datos oficiales que se utilizan en la UE (los del llamado Bulletin Oil) no son homogéneos, pues comparan situaciones distintas y no contemplan políticas de descuentos.

    Los reguladores consideran, sin embargo, que los mayores márgenes son el resultado de una estructura empresarial muy concentrada vertical y horizontalmente, frente a las de otros países más competitivos. De hecho, tres empresas, Repsol, Cepsa y BP, se reparten el 80% del mercado de la distribución en España, con cuotas del 45%, el 25% y el 10%, respectivamente.

    En un momento de incertidumbre por los conflictos en el norte de África y la reducción de la producción en Libia que hace temer repuntes de un crudo ya de por sí elevado (el barril rozó los 120 dólares la semana pasada), los reguladores consideran que es necesario una mayor difusión de los datos; una mayor transparencia y estudios comparativos de la estructura de los mercados en los países que tienen los precios más bajos.

    Triopolio

    En España existe un claro oligopolio en el sector petrolero. En concreto se trata de un triopolio, un oligopolio a tres bandas: Respol, Cepsa y BP.

    Gracia a esta situación, como ya hemos visto, el margen que obtiene una petrolera española es muy superior al que obtienen otros países de nuestro entorno.

    Y en consecuencia, las tres grandes empresas petroleras obtienen considerables beneficios económicos al conseguir una muy alta rentabilidad por cada litro de gasolina vendido.

    Toda esta situación comenzó en el año 1986, cuando España ingresa en el mercado común europeo y se le obliga a que, a partir de 1993, el monopolio del mercado de petróleos de Campsa debe haber desaparecido.

    Según se realizó la desmonopolización, se fueron repartiendo los activos de Campsa a Repsol, Cepsa y la británica BP, las cuales han ido formado una situación de oligopolio para maximizar sus beneficios.

    La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, ha denunciado en varias ocasiones que estas petroleras han pactado precios, y de hecho han sido sancionadas por el Tribunal Superior de Defensa de la Competencia en reiteradas ocasiones. El problema es que las sanciones no se corresponden con la cifra de negocio y beneficios que obtienen las petroleras.

    El modus operandi de las empresas petroleras es suministrar gasolina a las estaciones de servicio, las cuales suelen ser propiedad de pequeños empresarios independientes. Es decir, la petrolera firma un contrato de suministro y explotación con la estación de servicio por una serie de años, y a través de éste, la empresa petrolera proveerá en exclusiva a esa gasolinera.

    Por esto, el precio de la gasolina ofrecido en la estación de servicio al consumidor final es fijado por la petrolera diariamente. En el caso de que el dueño de la gasolinera quiera ofrecer algún descuento adicional al usuario final sobre ese precio, deberá ponerlo de su bolsillo.

    La evolución del precio de la gasolina

    En el siguiente gráfico podemos observar la evolución de los precios de los carburantes desde el año 2007 en España.

    carburantes 07-13

    En el gráfico llama la atención que a partir del año 2007, coincidiendo con el inicio de la crisis, el precio de la gasolina se dispara. Esto es debido a que en ese año se produce un gran descenso de las ventas como consecuencia de la situación económica que ha empezado a atravesar el país, y la decisión tomada por las petroleras es la de incrementar sensiblemente el precio de venta y su margen para intentar ganar lo mismo vendiendo menos cantidad (menos rotación, pero con más margen).

    En el periodo de crisis entre 2007 y 2012, las petroleras han incrementado sus márgenes en torno a un 29%, lo que unido al incremento del precio del petróleo explica el aumento acumulado del 75% del precio de la gasolina que han experimentado los consumidores.

    Además, también llama la atención el descenso producido en el año 2008, el cual fue producido por  la mayor fluctuación del petróleo de la historia y una alta volatilidad en los mercados financieros.

    Límites a la apertura de gasolineras

    Por otra parte, Repsol no podrá abrir gasolineras en 34 provincias ni en las islas de Mallorca, Ibiza y Formentera, unos territorios en los que cuenta con una cuota de mercado superior al 30 %, de acuerdo al desarrollo normativo de la ley de fomento de la competencia en el sector de hidrocarburos aprobada en febrero.

    Esta resolución ministerial, publicada recientemente en el BOE, detalla la aplicación de uno de los puntos de la ley, que establece que las petroleras con una cuota de mercado superior al 30 % en una determinada zona no podrán abrir nuevas gasolineras.

    Esta prohibición se aplica tanto a estaciones de servicio en propiedad como en cualquier tipo de gestión directa o indirecta, así como a contratos de distribución en exclusiva a empresarios al por menor, aunque sí podrán renovarse los acuerdos existentes.

    La cuota de mercado se calcula por provincias con la excepción de Ceuta y Melilla y los archipiélagos, que se contabilizan por islas de manera independiente.

    La resolución señala que Repsol es operador dominante en 34 provincias peninsulares y las islas de Mallorca, Ibiza y Formentera, unos territorios en los que no podrá abrir nuevas estaciones de servicio. De la misma manera, Cepsa supera la cuota del 30 % en Ceuta, Menorca, Ibiza y Formentera y Disa, en Ceuta, Melilla, Tenerife, La Palma, El Hierro, Fuerteventura, Lanzarote, Gran Canaria y La Gomera.

    De hecho, solo 13 provincias peninsulares carecen de operador dominante: Almería, Badajoz, Cádiz, Castellón, Cuenca, Granada, Huelva, Jaén, Navarra, Sevilla, Teruel, Toledo y Valencia.

     

     

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