14 - 12 - 2017

    ICL invertirá 100 millones en el Puerto de Barcelona

    ICL invertirá 100 millones en el Puerto de Barcelona

    El grupo israelí ICL ha hecho público que va a invertir 100 millones de euros en el Puerto de Barcelona con el objetivo de trasladar la actividad de carga de sal de máxima calidad extraída en Súria y destinada a la industria química de todo el mundo, a unas nuevas instalaciones en el muelle Álvarez de la Campa.

    El convenio firmado por ICL y el puerto de Barcelona permite a la empresa israelí empezar las obras para construir un complejo con 14 metros de calado y capacidad para atracar barcos de hasta 60.000 toneladas. Se espera que el proyecto esté terminado en 2015, fecha en la que se prevé que también esté en marcha el proyecto industrial conocido como Plan Phoenix.

    Además de la inversión de 100 millones de euros que realizará ICL, el puerto de Barcelona invertirá otros 10 millones de euros para reformar los espacios que deben acoger a la nueva infraestructura de ICL. Estas mejoras incluyen ampliar la infraestructura ferroviaria que llegará hasta la nueva terminal  y dotarla del ancho internacional ya que las previsiones de ICL es que circulen al día un total de 200 vagones entre Súria y el puerto.  Remodelar y urbanizar la red viaria que dará acceso a la instalación es otra de las mejoras que asumirá el puerto de Barcelona.

    ICL es uno de los más importantes inversores de la comarca catalana. Su filial Iberpotash ha invertido ya 160 millones de euros para construir una planta de sal vaccum y una nueva rampa de acceso a la mina de Cabanasses. La compañía lleva además un tiempo colaborando con Ferrocarrilles de la Generalitat en la mejora de la red ferroviaria que conecta la mina de Súria con el puerto de Barcelona .

    Al margen de sus inversiones, Iberpotash tiene varias causas judiciales abiertas ante los tribunales españoles por cuestiones relacionadas con la contaminación de los residuos procedentes de sus minas de Súria y Sallent, esta última tiene previsto su cierre en 2015, cuyos desechos se acumulan en la escombrera de Cogulló en una montaña de tamaño proporcional al Tibidabo.

    Aunque el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha suspendido la autorización ambiental que la empresa recibió en 2008, para seguir acumulando sus residuos en la escombrera de Cogulló. El Presidente de la Generalitat, en su reciente viaje a Israel, ha manifestado a la directiva de ICL que seguirá trabajando para que puedan seguir operando en la comarca del Bages.

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