17 - 11 - 2017

    Los vehículos autónomos que dirigirán las carreteras

    La implantación de los coches que funcionan sin necesidad de conductor es una realidad cada vez más cercana y tras la que trabajan muchas empresas para copar rápidamente un hueco de este nuevo mercado. Sin embargo, esta nueva forma de movilidad suscita numerosas preguntas y obligaría a diversos cambios legislativos, así como en el comportamiento de los conductores y la regulación de las carreteras.

    ¿Cómo se adaptarán los modelos de vida y ritmos sociales a los desplazamientos no controlados por humanos? ¿Qué tipo de tecnologías se están desarrollando para garantizar la seguridad de los viandantes? ¿Están las ciudades preparadas para la llegada de los coches autónomos?

     

    ¿Cuándo circularán los primeros coches autónomos?

    Algunos informes de expertos aseguran que Google podría lanzar el programa de coches autónomos en Estados Unidos para 2018, al igual que la empresa Tesla, adelantándose dos años a las previsiones hasta ahora conocidas, aunque la consultora financiera Morgan Stanley opina que los coches autónomos serán algo normal en la sociedad para el año 2025. De todos modos, la intención de Google es que sus coches sin conductor empiecen a circular por California en verano de 2016.

    Siendo realistas, Google afirma que sus coches autónomos llegarán al mercado en el año 2020, y es la única compañía que ha presentado un proyecto viable comercialmente a medio plazo. Sin embargo, Tecnocarreteras advierte de que en España se espera una demora en su lanzamiento “debido al hecho de que España siempre va unos pasos detrás del resto de Europa en cuanto a la regulación de tecnología”.

    A estas cifras hay que añadir que la empresa Robot Taxi Inc. ha anunciado que pondrá en marcha una prueba con taxis autónomos a partir de principios de 2016 que transportarán automáticamente a cerca de 50 voluntarios desde sus casas a las tiendas más cercanas en la prefectura de Kanagawa, al sur de Tokio.

    Robot-taxi

    Robot Taxi Inc. pretende, por lo pronto, experimentar con esta tecnología más que lanzar un servicio innovador y tratar de comercializarlo. Cada uno de estos taxis recorrerá cerca de tres kilómetros con operarios humanos en el interior de los coches para intervenir ante un riesgo de colisión.

    En este proyecto también ha colaborado el gobierno de Japón como parte interesada en el fomento de la innovación y el impulso de las start-ups niponas. Tanto la empresa como los gobernantes afirman que el uso de taxis autónomos ofrecerá a los ciudadanos un medio de transporte en áreas carentes de trenes o autobuses.

    El planteamiento del gobierno japonés va de la mano de lo que opinan gurús del sector de la automoción como Elon Musk, CEO de Tesla, respecto a la importancia de apostar por esta tecnología de cara al futuro. De hecho, Musk considera que “todos los coches circularán de forma totalmente autónoma” en un futuro y que será raro ver automóviles tal y como los conocemos, tal y como afirmó durante la presentación de los resultados de Tesla en 2015.

    Por lo pronto, en Japón han anunciado que la conducción autónoma será legal a partir de 2016, pero que los coches que funcionen solos tendrán que llevar un ‘Manual Mode’ para que los conductores tomen el control cuando sea necesario.

    También hay que tener en cuenta que, a medida que la popularidad de los coches eléctricos vaya en aumento, cada vez se trabajará más en sistemas de recarga mientras el vehículo está en funcionamiento con puntos de energía bajo el asfalto, como ya utilizan Ausburgo, Brujas, Manheim, Braunschweig o Nanjin. Este tipo de tecnología deberá ser compatible con los coches autónomos, ¿o serán estos últimos los que deban adaptar sus sistemas a la tecnología eléctrica instaurada en los carriles?

    Por lo pronto, Javier Hinojal, responsable de Desarrollo de Negocio, Comunicación, Marketing y Ventas de Bombardier Transportation en España, explica que el e-mobility influirá en gran medida en los coches autónomos del futuro. El sistema PRIMOVE 3,6 kW para coches eléctricos, por ejemplo, “cuenta con un sistema de posicionamiento automático que se ajusta a la conducción autónoma, permitiendo al coche posicionarse automáticamente por encima de la plataforma de inducción magnética, e iniciar así el proceso de carga”.

     

    La responsabilidad en los accidentes y otros debates éticos

    Hokan Samuelsson, presidente de Volvo, pretende que los coches autónomos de Volvo sean los únicos responsables en caso de accidente. Sin embargo, esta afirmación dejaría completamente fuera de la ecuación a las compañías aseguradoras desde la misma adquisición del vehículo porque, si la responsabilidad de un accidente en un coche autónomo es del fabricante del vehículo, el propietario no necesitaría un seguro tal y como existen actualmente, puesto que no lo va a conducir.

    Si las aseguradoras pretendiesen ampliar su volumen de negocio con los coches autónomos, deberían hacer pagar un seguro universal a los fabricantes, según el modelo planteado por Samuelsson.

    De ningún modo podría culpabilizarse a los ocupantes de las colisiones en carretera que se produjesen durante el uso de esta tecnología porque los viajeros no tendrían capacidad de reacción ante un accidente, más aún si se presupone que los viajeros optarán por el vehículo autónomo para no prestar atención a la carretera y poder dedicarse a otros menesteres.

    Javier Hinojal, responsable de Desarrollo de Negocio, Comunicación, Marketing y Ventas de Bombardier Transportation en España, explica que “el riesgo de colisión en los sistemas de transporte sin conductor no es algo que esté claro”.

    “Entendemos que el transporte autónomo sólo es posible cuando hay un alto grado de fiabilidad del sistema”, señala Hinojal. En ese sentido, la tecnología de inducción magnética que ya se ha implantado en varias ciudades europeas con ánimos de expansión contribuiría a lograr dicha fiabilidad.

    Por otra parte, el hecho de que coches autónomos como el de Google distingan entre varios tipos de peatones (adultos y niños) y actúen de forma distinta en cada caso, alimenta todavía más el debate ético alrededor de este sistema.

    Ante la imposibilidad de evitar un accidente, ¿debe influir en la decisión del coche que uno de los posibles afectados sea un niño? ¿Y si la decisión de colisión resultara entre un niño o un científico a punto de descubrir una cura para el cáncer? ¿De qué forma deberían resolver los utilitarios este tipo de conflictos en los que es inevitable dañar a seres humanos?

    ¿Bastaría con establecer como predeterminada la solución que suponga salvar más vidas, independientemente del comportamiento negligente o no de los implicados en un accidente con un vehículo autónomo? ¿Sería posible que Google o Apple valorasen numéricamente las vidas humanas para implantar un referente en los coches que determinarse cuándo se pueden salvar a las personas y cuándo hay que dejarlas morir en favor de otros?

     

    A la carrera por el mejor coche autónomo

    En cuanto Google se puso manos a la obra para llevar a cabo un vehículo autónomo y perfeccionarlo hasta hacerlo viable, se encendieron las alarmas para todas aquellas empresas que quieren estar a la vanguardia tecnológica, especialmente en un proyecto que augura una revolución sin vuelta atrás para la robótica y el sector de la automoción.

    Además de las firmas Delphi y Audi, también cabe señalar los casos de Volvo, Mercedes, Honda, General Motors, Toyota y Nissan, que ya están enfocando sus estrategias a futuro en el ámbito de los vehículos sin conductor y su potencial.

    En concreto, Toyota invertirá cerca de 1.000 millones en inteligencia artificial y robótica y abrirá centros de alto rendimiento en Estados Unidos para entrar de lleno en el negocio de los coches autónomos.

    Además, la empresa nipona ha creado Toyota Investigación Institute Inc. dedicado a la investigación y desarrollo a través de los centros de excelencia de Silicon Valley, con más de 200 ingenieros y con base en los alrededores de la universidad de Universidad de Stanford, y el centro en el MIT, de características similares, cuyo foco principal será inteligencia artificial y robótica.

    nissan-ids-interior

    Por su parte, Nissan planteó durante el Salón de Tokio 2015 el Nissan IDS Concept, un coche eléctrico y totalmente autónomo que podría estar en el mercado para 2020. La innovación del Nissan IDS Concept consistiría en la adaptación de su interior en función de si los usuarios desean conducir manualmente o activar la conducción automática.

    De este modo, el salpicadero esconde el volante y muestra pantallas y paneles con información de la ruta, las noticias, etc. Además, este interior inteligente también modifica la disposición de los asientos delanteros para enfrentarlos y, así, ponerlos en posición de conversación con el resto de pasajeros.

    El exterior del Nissan IDS Concept ha sido diseñado para tratar de aumentar la autonomía de las baterías de 60 kWh. Destaca la línea LED que rodea la carrocería y que se ilumina cuando hay peatones o ciclistas cerca para advertir de la presencia del vehículo.

    El Nissan IDS Concept no es el primer modelo autónomo de Nissan. De hecho, la automovilística presentó hace un par de meses Nissan Leaf Piloted Drive 1.0 concept, su primer prototipo autónomo diseñado sobre un Leaf de primera generación y que estará listo para salir al mercado en 2020.

    Por lo pronto, Nissan Leaf Piloted Drive 1.0 concept ya dispone de sensores avanzados para cambiar de carril y realizar adelantamientos en carretera sin necesidad de un conductor. El paquete ‘Piloted Drive’ cuenta con doce cámaras, cinco sensores de radar, cinco escáneres láser y sensores de ultrasonido.

    Nissan-Piloted-Drive-Prototype

    La marca japonesa está sumida ya en la fase de pruebas por carreteras de su país. Nissan esperará un poco más y lanzará su Nissan Leaf autónomo al mercado en 2020.

    Resulta especialmente llamativo el caso de Honda y General Motors, que se unieron en 2013 para desarrollar vehículos de hidrógeno que comercializarán por separado en 2020 y ya están pensando en colaborar juntas para hacer lo propio en el caso de los coches autónomos. Takahiro Hachigo, presidente de Honda Motor, aseguró en una entrevista que la colaboración entre ambas compañías había ido “extremadamente bien” y que estaban considerando “expandirla”.

    La colaboración incluirá “el desarrollo de coches sin conductor, tecnologías de información y electrificación”, indicó Hachigo. De momento, General Motors parece dispuesta en aprovechar la tecnología y experiencia adquirida con los coches híbridos, aunque Honda no tiene previsto lanzar al mercado ningún coche sin conductor, por el momento.

     

    El talón de Aquiles: la ausencia de formación

    Si hay algo de lo que no puede presumir la industria de la automoción autónoma es de los cursos formativos para los futuros profesionales de este sector. Este oscurantismo se explica, en parte, por la necesidad que tienen las empresas investigadoras de no revelar los datos con los que trabajan para no allanar el camino a sus competidores en términos de investigación e innovación.

    Sin embargo, la confidencialidad empresarial no resuelve el problema con el que se encontrarán los profesionales del sector cuando tengan que vender al público este tipo de producto nuevo y que todavía crea muchas desconfianzas. Además, se requerirán cientos de expertos en coches autónomos para una producción en masa cuya formación es todavía difícil de plantear.

    De momento, donde es más fácil obtener datos de este tipo de tecnología es en los salones especializados en robótica y nuevos prototipos en automoción. Sin ir más lejos, los vehículos sin conductor ya son un tema de debate en diversos congresos españoles. Uno de los más recientes ha sido el Congreso ITS Euskadi, que se celebró el pasado 6 de noviembre en Vitoria (País Vasco) y que planteó el debate de los vehículos autónomos en el marco de las ponencias, además de contar con la participación de Marteen Clements, Senior Sales Engineer de TomTom, que presentó la tecnología RoadDNA.

    Congreso-ITS-Euskadi

    Solo el tiempo dirá si la implantación de los vehículos autónomos se realiza poco a poco o de forma precipitada. Es de esperar que, al final, esta tecnología logre superar todas las salvedades y normativas que seguro chocarán con su implantación. Queda desear que el proceso no acabe siendo un quebradero de cabeza para el sector, los gobiernos y, especialmente, los ciudadanos.

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