17 - 12 - 2017

    Fenadismer denuncia prácticas abusivas con transportistas de Coca-Cola

    camion-coca-cola

    La Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (Fenadismer), organización de ámbito nacional que agrupa a 32.000 pequeñas y medianas empresas transportistas, señala que la planta embotelladora de Coca-Cola del noroeste de España, con sede en La Coruña, ha decidido prescindir de sus transportistas tradicionales y contratar en su totalidad al grupo logístico Sesé, con bases en Rumanía y Bulgaria.

    Detrás de esta decisión de Coca-Cola parece estar su intención de amortiguar el fuerte impacto económico  que le va a suponer el cumplimiento de la reciente sentencia del Tribunal Supremo, que declaraba nulo el ERE y obligaba a readmitir a todos los trabajadores de sus plantas.

    Para poder llevar a cabo a la sentencia del Supremo, Fenadismer señala que Coca-Cola pretende reducir otras partidas de producción de su actividad, especialmente las externalizadas, como es el caso del transporte, aún a costa de que los transportistas tengan que trabajar por debajo de costes.

    Por eso, Fenadismer transmite solidaridad y apoyo con los transportistas afectados por este tipo de actuaciones abusivas,  que acordaron cesar a partir de la medianoche del pasado 30 de abril en la prestación de sus servicios de transporte e iniciar movilizaciones en defensa de sus derechos a partir del  4 de mayo.

    Asimismo, Fenadismer insta a las Administraciones Públicas competentes para que vigilen dichas actuaciones y persigan  las situaciones de competencia desleal que están llevando a cabo grandes operadores en el sector del transporte por carretera en España.

    Fenadismer ya denunció el pasado mes de marzo la situación que está sufriendo el sector del transporte de mercancías por carretera en España por la irrupción de grandes operadores de transporte en el país que están acaparando grandes cuotas del mercado de transportes de las principales fábricas y empresas de distribución de España a base de “reventar” los precios ofertados por la realización de los servicios de transportes, entrando en ámbitos que tradicionalmente venían prestando pequeños transportistas arraigados en la zona donde se desarrollan dichos servicios.

    Una vez que estos operadores de transporte se hacen con el dominio en la contratación del servicio de transporte de dichas fábricas y empresas de distribución, expulsando a los transportistas que venían prestando dichos servicios directamente, son posteriormente “invitados” por el operador  de transporte a continuar trabajando a través suyo, obligándoles a reducir de forma drástica sus condiciones económicas e incluso a trabajar por debajo de costes.

    Esta práctica fue llevada a cabo, entre otras, por  la empresa alimentaria Leche Celta, lo que motivó el pasado mes la movilización de los transportistas afectados, tras lo cual la empresa decidió dar marcha atrás en su decisión y mantener los contratos iniciales directamente con los transportistas.

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