11 - 12 - 2016

    Normativa ADR debe adecuarse a novedades en transporte de productos peligrosos

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    La normativa ADR (del inglés Agreement on Dangerous Goods by Road) es un acuerdo internacional para garantizar unos estándares en el transporte de productos peligrosos y se revisa cada dos años para adecuarlo a las últimas novedades en materia de fabricación y envasado.

    El cumplimiento del ADR resulta vital y exige contar con empresas especializadas en el transporte y almacenamiento de productos peligrosos.

    Por ejemplo, los productos explosivos son materias que, debido a una reacción química, desprenden gases a una temperatura o velocidad que pueda producir daños; o materias que pueden producir reacciones exotérmicas. Durante su transporte deben ir etiquetados con un rombo de color naranja con letras negras.

    Los gases se pueden dividir en tres categorías (inflamables, no inflamables y tóxicos). Se trata de materias que a presión normal y a una temperatura de 21 grados se encuentran en estado gaseoso.

    Este producto exige especial cuidado durante su transporte y manipulación. Se puede saber que un camión transporta gases si está identificado con rombos rojos (gases inflamables), verdes (no inflamables) o blancos (gases tóxicos).

    Por otra parte, los líquidos inflamables son líquidos cuyo punto de inflamación es de 60 grados. Al tratarse un producto que puede producir combustión (y también resultar tóxico o corrosivo) es muy importante que se mantengan unas condiciones durante su transporte y almacenaje. Son líquidos inflamables la gasolina, el aguarrás o las pinturas y barnices, entre muchos otros. Los vehículos que los transportan deben ser identificados con un rombo rojo, al igual que los gases y otros productos inflamables.

    Además, los sólidos inflamables son una categoría muy extensa que se subdivide en diferentes tipos de productos: materias autoreactivas, materias que desprenden gases, materias que en contacto con el agua desprenden gases…). Cada subtipo tiene unas determinadas especificidades en lo referente al transporte y almacenaje.

    Respecto a las materias comburentes, son líquidos o sólidos que pueden provocar o favorecer la combustión, puesto que dan lugar a reacciones que desprenden oxígeno y en contacto con otros materiales aumentan el riesgo de que se produzcan incendios. Son por lo tanto, materiales delicados que exigen un transporte y un almacenaje muy cuidadoso. Se identifican con un rombo amarillo, o amarillo y rojo en el caso de los peróxidos orgánicos.

    Las materias tóxicas pueden provocar envenenamiento con riesgo de muerte si entran en contacto con el cuerpo humano. Se identifican mediante un rombo de color blanco, mientras que las materias radioactivas son objetos o materias que contienen radionucleidos con una concentración que exceda la máxima permitida.

    Por último, se consideran corrosivas las materias u objetos que, por contacto, dañan el tejido epitelial de la piel, las mucosas o los ojos. Los ácidos son un buen ejemplo de materias corrosivas. Su identificación es con un rombo blanco y negro y exigen tomar medidas de precaución durante su transporte y almacenaje.

    Aparte quedan las materias que suponen algún tipo de peligro no contemplado entre los anteriores, que se reconocen por su rombo partido, una de cuyas mitades se estampa con rayas verticales negras.

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