25 - 11 - 2017

    Gebta celebra la anulación del incremento de tasas aeroportuarias para 2015

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    Gebta España, referente de los viajes corporativos, celebra la anulación que el Gobierno ha efectuado del segundo incremento de tasas aeroportuarias para el año 2015, que estaba previsto en un 4,5%, además de la prórroga de las bonificaciones actualmente en vigor.

    La inaplicación supondrá una pérdida de ingresos directos del incremento de tasas “retirado”, que desde Fomento se estima en 151 millones de euros (77 millones correspondientes a la congelación de tarifas y 74 a la prórroga de las bonificaciones). Sin embargo, el impacto positivo de la medida es mucho mayor y compensa con creces, en opinión de Gebta.

    La decisión del ministerio de Fomento es coherente con la política que lleva tiempo aplicando al transporte por ferrocarril o a los puertos, a quienes se rebajaron las tasas con el objetivo de mejorar su competitividad.

    En apenas cinco años, las exportaciones han incrementado el PIB en 10 puntos y ya representan un tercio de su valor en España, cuyo efecto paracaídas ha suavizado los efectos de la bajada de demanda interna, y ha permitido mantener puestos de trabajo que de otro modo podrían haber desaparecido.

    A la dinámica viajera de las grandes y a la diversificación de mercados se han unido en los últimos años las pymes, de forma muy significativa. Es una tendencia apuntada en un estudio de Gebta y Vueling en 2013 denominada la socialización del viaje de negocio y que los datos de Icex confirman con el aumento de hasta 150.000 empresas de la base exportadora (más del 10% el último año). Además, diferentes estudios señalan que las empresas que salen al exterior crean más empleo estable y mejor cualificado (6,5 millones de empleos vinculados a la producción de bienes y servicios destinados a la exportación).

    Un indicador claro del efecto de las tasas ha sido la reducción de operaciones y frecuencias por parte de diversas aerolíneas en el mercado español que, sumado a la evolución negativa del aeropuerto de Madrid-Barajas, hizo saltar todas las alarmas.

    Por lo general, las compañías aéreas han tendido a absorber una parte del sobrecoste del incremento de las tasas, por la propia presión del mercado y la competencia en buena parte de las rutas. Todo ello ha permitido diluir y rebajar los efectos del aumento del precio fundamentalmente en el largo radio, pero en mucha menor medida en el medio y corto radio, porque el precio medio es más económico y el peso relativo de la tasa es mucho mayor.

    Ya en 2012, Gebta alertó de los riesgos del incremento de las tasas aeroportuarias por el impacto que generaría en la capacidad de gasto en viajes de las empresas, porque venía a suponer un sobrecoste cercano al 1% sobre el total de la inversión anual en viajes de negocio que realizan las empresas españolas.

    En aquel entonces, se puso el supuesto de que si se consideraba que los incrementos aplicados desde mediados del 2012 suponen un aumento que se sitúa entre los 0,42 y 18,24 euros por segmento, estamos hablando de más de 700 euros al año de sobrecoste para un solo viajero tipo, que realice 20 vuelos MadridBarcelona al año.

    Cualquier incremento en la partida que dedican las empresas a los viajes puede afectar a la intensidad de los desplazamientos que éstas realizan, porque sus presupuestos no son elásticos. Si el gasto unitario del viaje para las empresas aumenta, éstas podrán salir menos de lo previsto, y esta menor intensidad viajera de las empresas tiene lógicamente una traducción en una pérdida del volumen de exportaciones.

    En sólo año se habrían perdido más de 2.500 millones de  ingresos anuales en comercio exterior en España, por efecto del incremento de las tasas aeroportuarias. Los viajes de empresa son una palanca básica para la actividad comercial de las empresas y, con ello, de las exportaciones. El encarecimiento de la oferta aérea tiene incidencia en la movilidad de los viajeros de negocio tanto en España como hacia el entorno internacional.

    Las exportaciones junto con el turismo receptivo constituyen actualmente los dos principales motores de la economía española, que en todo caso requieren de cuantos menos obstáculos sea posible para el óptimo desarrollo de la actividad.

    Desde el sector turístico se ha advertido también con insistencia sobre el impacto que ejercía una política de incremento de costes operativos en el actual contexto económico, a la vista de las estrategias de contención y reducción de tasas que estaban aplicando destinos competidores de España en materia de turismo vacacional.

    En el caso de los viajes corporativos, además, se da la circunstancia de que las empresas españolas gozan actualmente de una importante ventaja competitiva, como es el hecho de que el precio medio de los vuelos de largo radio con origen España se ha abaratado. A las empresas españolas les cuesta menos viajar más lejos, que es donde está buena parte del negocio.

    Gebta espera que la Administración sea capaz de reforzar de cara al largo plazo este tipo de políticas, tendentes a favorecer la actividad empresarial.

    La ‘Encuesta sobre los perfiles y necesidades de los viajeros de empresa en vehículos de alquiler’ de Avis Budget Group y Gebta España reveló a principios de febrero que el 88% de quienes viajan por negocios en España se desplazan mediante coches de alquiler, ya sea habitualmente o de forma puntual.

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