Con los datos del último trimestre de 2024 y teniendo en cuenta el cambio en el sentimiento inversor, Savills anticipa que la inversión inmobiliaria en Europa en 2025 alcanzará los 214.000 millones de euros, lo que implicaría un aumento del 23% en comparación con 2024.
Los datos de Savills correspondientes al cuarto trimestre de 2024 muestran que la inversión inmobiliaria en Europa alcanzó los 53.000 millones de euros, lo que representa un aumento del 31% en comparación con el mismo período de 2023, marcando el volumen trimestral más alto desde finales de 2022. Savills estima que el volumen total a cierre de 2024 se sitúa en aproximadamente 174.000 millones de euros, lo que supondría un incremento del 17% respecto al año anterior.
Según la encuesta entre inversores internacionales que suman un total de activos bajo gestión (AuM) superior a 800.000 millones de euros, España destaca como el destino más atractivo para los inversores en Europa. Le siguen Reino Unido y Francia. Más de la mitad de los inversores encuestados se plantea incrementar su asignación a activos inmobiliarios en Europa y Oriente Medio en 2025.
Los activos con un valor entre 20 y 60 millones de euros siguen siendo los más demandados por los inversores. Asimismo, la consultora inmobiliaria internacional prevé que las transacciones vayan en aumento durante 2025 gracias a la bajada de los tipos de interés.
Por tipo de activos, residencial y logístico continúan liderando la demanda en Europa. Sin embargo, el sondeo de este año destaca un creciente interés por las oficinas en distritos financieros, hoteles, centros de datos y retail. Entre los inversores encuestados, también ha habido una mayor proporción que busca aumentar su nivel de riesgo, pasando del 28% el año pasado al 45% en esta edición. Esto puede explicarse, en parte, por la significativa reducción del pipeline de desarrollo en Europa y la fuerte competencia por los activos de mejor calidad, lo que ha llevado a un número creciente de inversores a asumir un mayor nivel de riesgo para alcanzar sus objetivos de rentabilidad. En la misma línea, más inversores están dispuestos a adoptar una estrategia de ‘gestión hacia ESG’ en comparación con 2024.




