El sector del vehículo comercial ligero en España sigue mostrando signos de dinamismo. Durante el pasado mes de junio, se matricularon un total de 18.551 unidades, lo que supone un notable incremento del 13,6% respecto al mismo mes del año anterior. Esta tendencia al alza consolida un primer semestre positivo para el segmento, que acumula 94.911 matriculaciones en lo que va de año, un 11,1% más que en el mismo periodo de 2024.
Por canales de venta, las empresas han sido el motor principal de este crecimiento, impulsando las cifras con un aumento del 19,6% en comparación con junio de 2024. También los trabajadores autónomos han contribuido a este avance, con una subida del 5% en sus compras. Sin embargo, el canal de alquiler ha registrado un ligero retroceso del 1%, probablemente influido por la evolución de la demanda turística y el reajuste de flotas tras los picos de actividad estacional.
Estos datos refuerzan la idea de que el mercado de vehículos comerciales ligeros está viviendo un buen momento, favorecido por la recuperación económica, el auge del comercio electrónico y la necesidad de renovación de flotas con modelos más eficientes y sostenibles. Los fabricantes también han intensificado sus estrategias comerciales, ofreciendo opciones más atractivas en términos de financiación, electrificación y personalización.
No obstante, la otra cara de la moneda se encuentra en el mercado de vehículos industriales, que sigue registrando cifras en negativo. Durante junio, se matricularon 2.597 unidades, lo que representa una caída del 6,2% respecto al mismo mes del año anterior. En el acumulado del primer semestre, las ventas alcanzan 14.044 unidades, marcando un descenso del 13,6%.
Este contraste entre ambos segmentos pone de relieve los desafíos que aún enfrenta el transporte de mercancías de mayor tonelaje, afectado por la incertidumbre económica, el encarecimiento de los costes operativos y la ralentización de inversiones en renovación de flotas. Las asociaciones del sector reclaman medidas de apoyo para reactivar este segmento, especialmente en lo que respecta a incentivos para la descarbonización y la digitalización del transporte.




