El transporte marítimo europeo mantiene un peso estratégico en el comercio internacional y ya representa el 34,5 % de la flota mundial en términos de tonelaje, según un estudio elaborado por las Asociaciones de Armadores de la Comunidad Europea (ECSA). El informe subraya además la relevancia geopolítica del sector para garantizar el suministro de mercancías, alimentos y energía en Europa, donde el 76 % del comercio exterior se mueve por vía marítima.
El análisis destaca que la flota europea registró en 2025 un crecimiento del 2,6 %, el mayor incremento anual de los últimos cinco años. Las compañías europeas controlan actualmente el 45 % de los portacontenedores del mundo, el 34 % de los petroleros, el 32 % de los buques de gas natural licuado y el 28 % de los graneleros.
La estructura empresarial del sector continúa estando marcada por el predominio de pequeñas y medianas empresas, ya que nueve de cada diez operadores gestionan menos de diez buques. No obstante, ECSA advierte de que otras regiones están ampliando sus flotas a un ritmo superior, lo que, a su juicio, obliga a reforzar unas condiciones de competencia equilibradas a escala internacional.
El estudio también pone el foco en la transición energética del sector. Los armadores europeos concentran el 44 % de los pedidos mundiales de barcos preparados para operar con combustibles sostenibles, mientras que más de la mitad de la cartera europea de nuevos buques ya incorpora este tipo de tecnología.
Pese a ello, la patronal marítima alerta de que la producción de combustibles limpios en Europa avanza con menor rapidez que en Asia, región que concentra el 74 % de los proyectos mundiales, frente al 10 % europeo. En este contexto, ECSA considera prioritario destinar recursos a impulsar la disponibilidad de estos combustibles para garantizar tanto la descarbonización del transporte marítimo como la seguridad energética del continente.




