DS Smith lanza un pionero servicio para que las empresas evalúen los niveles de reciclabilidad de su packaging. El Servicio de Evaluación de Reciclabilidad (RES, por sus siglas en inglés) se ha diseñado para satisfacer la creciente demanda de sostenibilidad por parte de consumidores y organizaciones, a la vez que permite adaptar el packaging de las empresas a los cambios que está introduciendo la legislación sobre envases.
Y es que, en la actualidad, el packaging debe dar respuesta a muy distintas exigencias: reciclabilidad, rendimiento, estética… Todo ello, en un contexto donde las normativas evolucionan constantemente para prestar mayor atención a la creación de soluciones de embalaje más sostenibles.
Para ayudar a las empresas a resolver estos desafíos, el nuevo servicio de DS Smith realiza pruebas específicas para determinar cuál es el nivel de reciclabilidad de su packaging a base de fibra. El RES se basa en los procesos que siguen las fábricas de papel estándar en Europa y es adecuado para analizar cualquier tipo de embalaje a base de fibra, especialmente los primarios o de consumo. Esto lo convierte en un servicio de alto valor añadido para sectores como el retail, el de alimentación y bebidas, los bienes de consumo o la industria farmacéutica, entre otros.
Las pruebas se llevan a cabo en el Laboratorio de Desarrollo de Fibras de última generación que la compañía tiene en la fábrica de papel de Kemsley (Reino Unido), siguiendo los estándares industriales de CEPI y de 4evergreen. Una vez realizadas, los clientes reciben un informe con datos detallados, junto con una puntuación de reciclabilidad de -100 a +100, así como una valoración sobre la idoneidad del material para su reciclaje.
Más allá del servicio de pruebas, RES ofrece a las empresas la oportunidad de consultar con el equipo de diseño e innovación de DS Smith sobre la reciclabilidad general de su packaging. Un equipo altamente experimentado que ha jugado un papel clave para que DS Smith haya alcanzado, un año antes de lo previsto, su objetivo de reemplazar más de mil millones de piezas de plástico.




