JYSK ha iniciado las obras de su nuevo centro logístico en Almenara, una infraestructura que servirá como plataforma clave para su actividad en España y Portugal. El proyecto también permitirá reforzar la distribución hacia sus más de 220 tiendas físicas en estos países, así como en Marruecos, además de dar soporte al crecimiento del comercio electrónico.
El arranque de los trabajos se ha formalizado con el acto de colocación de la primera piedra, en el que han participado representantes institucionales, en un contexto marcado por el crecimiento del sector logístico en la Comunidad Valenciana.
La compañía prevé que las instalaciones estén operativas entre 2027 y 2028. Una vez finalizadas, centralizarán las operaciones que actualmente desarrolla en Cheste, trasladando allí su actividad logística.
El nuevo complejo se ubicará en una parcela de 274.000 metros cuadrados y contará con más de 160.000 metros cuadrados construidos. Estará compuesto por dos naves automatizadas de gran altura, con capacidad para almacenar más de 180.000 palés. Entre sus características técnicas destacan los 40 muelles de recepción y 122 de expedición, diseñados para garantizar un flujo constante de mercancías.
Además, el centro incorporará sistemas automatizados avanzados, como 20 transelevadores de doble mástil de más de 42 metros, y tendrá capacidad para gestionar hasta 400 palés por hora tanto de entrada como de salida. También dispondrá de un almacén específico para cajas con más de 74.000 ubicaciones, orientado a optimizar la gestión del inventario.
Desde la compañía señalan que esta inversión forma parte de su estrategia de expansión y mejora de su capacidad logística, al tiempo que contribuirá al desarrollo económico de la zona y al fortalecimiento del papel de la Comunidad Valenciana como enclave logístico en el entorno mediterráneo.




