Talgo ha celebrado un consejo de administración en el que Carlos Palacio ha presentado su dimisión como presidente para dar paso a José Antonio Jainaga, quien asume la presidencia de la compañía. El consejo ha expresado su agradecimiento y reconocimiento a la labor desarrollada por Palacio durante su etapa al frente de la empresa, marcada por un significativo crecimiento y consolidación internacional.
Carlos Palacio Oriol se incorporó a Talgo en 1998 como consejero dominical en representación de la participación accionarial familiar. En 2000 fue nombrado vicepresidente y, dos años después, presidente. A lo largo de sus 24 años en la presidencia, Talgo ha cuadruplicado su plantilla y ha reforzado su presencia internacional con proyectos y entradas en mercados como Arabia Saudí, Alemania, Dinamarca, Rusia, Kazakistán, Uzbekistán o Egipto. En 2015 lideró la salida a Bolsa de la compañía y, en los dos últimos años, el proceso de desinversión final del fondo Trilantic, culminando el retorno de la sede y la gestión a los orígenes vascos de la empresa fundada por su abuelo, José Luis de Oriol y Urigüen.
En su despedida, Carlos Palacio ha destacado la satisfacción y tranquilidad de dejar la presidencia en manos de José Antonio Jainaga, a quien ha definido como un industrial vasco ejemplar, subrayando además el valor de devolver Talgo a sus raíces familiares y territoriales.
Por su parte, José Antonio Jainaga, en nombre de todo el consejo de administración, ha agradecido la dedicación y el liderazgo de Carlos Palacio durante más de dos décadas y le ha pedido que continúe vinculado a la compañía como presidente de la Fundación Talgo, desde donde seguirá apoyando el desarrollo del proyecto y la promoción de sus valores.



