El consejo de administración de Moeve ha dado luz verde a la decisión final de inversión para iniciar en las próximas semanas la construcción del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, una iniciativa que aspira a convertirse en el mayor proyecto de hidrógeno verde del sur de Europa.
La primera fase del proyecto, denominada Onuba, contará con una capacidad inicial de 300 megavatios y contempla la posibilidad de ampliarse en otros 100 MW adicionales. Esta etapa supondrá una inversión conjunta superior a los 1.000 millones de euros, que incluye tanto la infraestructura necesaria como el desarrollo de una planta fotovoltaica destinada al autoconsumo.
El proyecto estará liderado por Moeve, que contará con una participación mayoritaria del 51%, y se desarrollará junto a Masdar, empresa internacional especializada en energías limpias, y Enalter, cuyo accionista principal es Enagás Renovable.
El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, señaló que el inicio de este proyecto representa un paso clave dentro de la estrategia de transformación Positive Motion de la compañía. Según explicó, la planta se convertirá en uno de los pilares de un centro de referencia mundial para moléculas verdes en España y contribuirá a suministrar combustibles renovables a sectores difíciles de descarbonizar.
Desde Masdar, su consejero delegado, Mohamed Jameel Al Ramahi, subrayó el papel del hidrógeno verde para reducir emisiones en industrias intensivas en energía y destacó la apuesta conjunta por desarrollar proyectos comercialmente viables en mercados con demanda clara. Por su parte, el CEO de Enagás Renovable, Antón Martínez, afirmó que la iniciativa impulsará la independencia energética, generará nuevas oportunidades industriales y contribuirá a la creación de empleo.
La iniciativa ha sido reconocida por la Comisión Europea como Proyecto de Interés Común Europeo y ha recibido 304 millones de euros del Gobierno de España a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por el programa NextGenerationEU, dentro del programa Valles del H2.
Con una capacidad de 300 MW, la planta podrá producir alrededor de 45.000 toneladas de hidrógeno verde al año, lo que permitirá evitar unas 250.000 toneladas de emisiones de CO₂ anuales. Este combustible renovable se destinará a la producción de combustibles para el transporte por carretera, la aviación y el sector marítimo, además de aportar energía para la descarbonización de industrias como la química y la de fertilizantes.




