Iberdrola, compañía liderada por Ignacio Galán, ha alcanzado un acuerdo con el grupo financiero australiano Macquarie para vender el 100% de su filial británica SP Smart Meters Assets Limited (SPSMAL), especializada en la gestión de contadores inteligentes en Reino Unido. La operación está valorada en aproximadamente 900 millones de libras (unos 1.060 millones de euros al tipo de cambio actual), y su cierre está previsto para el tercer trimestre de 2025, una vez obtenida la aprobación por parte de la autoridad de competencia británica.
SPSMAL gestiona actualmente unos 2,7 millones de medidores inteligentes en Reino Unido. Con esta adquisición, Macquarie refuerza su posición como uno de los principales operadores independientes de contadores eléctricos del país. Su negocio, activo desde 2003, ya cuenta con más de 10 millones de dispositivos, incluyendo 7,5 millones de medidores inteligentes y 2,5 millones de medidores tradicionales. A lo largo de los años, ha invertido más de 1.500 millones de libras en el despliegue de esta infraestructura clave para la modernización energética del Reino Unido.
Esta venta forma parte de la estrategia de Iberdrola de rotación de activos no estratégicos para centrarse en negocios clave y sostenibles a largo plazo. Según su Plan Estratégico 2024-2026, la compañía ya ha superado los 10.000 millones de euros en operaciones de alianzas y desinversiones, lo que reafirma su compromiso con la eficiencia operativa y la disciplina financiera. La transacción anunciada se sitúa como la segunda mayor desinversión en la historia de la compañía, tan solo por detrás de la venta de sus ciclos combinados en México realizada en 2024.
Además de liberar recursos para nuevos proyectos, Iberdrola apuesta por la creación de alianzas estratégicas como una vía para acelerar la transición energética global. Algo en lo que se está centrando el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán. Esta política de colaboración le permite seguir impulsando la electrificación de la economía manteniendo al mismo tiempo una sólida posición financiera.
En un contexto donde Reino Unido avanza decididamente hacia un modelo energético más inteligente y digitalizado —con más de 38 millones de medidores inteligentes instalados a finales de 2024 gracias al programa regulado por Ofgem—, la operación también consolida a Macquarie como un actor clave en este proceso de transformación del sistema energético británico.



