InPost cerró el primer semestre de 2026 con un aumento considerable de su actividad en Europa. Entre enero y junio, la compañía gestionó 740 millones de paquetes, un 23% más que en el mismo periodo del año anterior. Sus ingresos también crecieron un 24%, en línea con el avance del volumen de envíos.
Los resultados muestran además un cambio importante dentro del grupo. Los mercados internacionales ya generan el 54% de los ingresos del grupo, mientras que el 46% restante procede de Polonia, su mercado de origen. La evolución de la Eurozona resulta especialmente significativa y confirma la expansión de InPost como operador logístico europeo.
La Eurozona gana peso en el crecimiento de InPost
Durante el primer semestre de 2026, InPost gestionó 195,2 millones de paquetes en la Eurozona. La cifra supone un aumento del 29% respecto al mismo periodo de 2025. El avance continuó durante el segundo trimestre, cuando el volumen alcanzó los 101 millones de paquetes, un 30% más que un año antes.
Estos datos sitúan a la Eurozona como uno de los principales motores del crecimiento de la empresa. También muestran que la actividad de InPost está cada vez más repartida entre diferentes países. Aunque la compañía mantiene una posición importante en Polonia, sus mercados internacionales aportan ya más de la mitad de los ingresos del grupo.
El crecimiento fuera de su mercado de origen responde a una realidad que afecta a todo el sector. Las tiendas online venden cada vez con más frecuencia a clientes de otros países y necesitan redes de distribución capaces de gestionar esos pedidos. Contar con un operador logístico integrado con el comercio electrónico permite conectar la preparación de los envíos con su transporte y entrega.
El comercio electrónico cambia las entregas
El crecimiento de InPost está relacionado con la evolución del comercio electrónico en Europa. Comprar por internet se ha convertido en una práctica habitual para millones de personas. Según Eurostat, el 78% de los usuarios de internet de la Unión Europea compró o encargó bienes o servicios por internet durante 2025.
El aumento de las compras genera un mayor volumen de paquetes y obliga al sector logístico a adaptar sus redes. Cada pedido debe pasar por diferentes fases, desde la preparación y clasificación hasta el transporte y la entrega final. Cuando el número de envíos crece, las empresas necesitan capacidad suficiente para evitar retrasos y responder a los momentos de mayor demanda.
Uno de los principales retos se encuentra en la última milla, el tramo final del reparto. Entregar cada paquete en un domicilio diferente requiere tiempo y desplazamientos. Además, cuando el destinatario no está en casa, es necesario realizar un segundo intento o trasladar el pedido a otro punto.
Por eso, las entregas fuera del domicilio están ganando importancia. Las taquillas automáticas y los puntos de recogida permiten concentrar varios paquetes en un mismo lugar. El comprador puede acudir a recogerlos cuando le resulte más cómodo, sin tener que esperar en casa a la llegada del repartidor.
La evolución de la logística de última milla también afecta a las devoluciones. El consumidor espera que devolver una compra sea un proceso sencillo. Los puntos de entrega permiten depositar el paquete en un lugar próximo y facilitan su incorporación de nuevo a la red logística.
Para las tiendas online, disponer de varias modalidades de entrega puede ayudar a reducir incidencias. También permite atender a clientes con preferencias diferentes. Algunos compradores valoran recibir el pedido en su domicilio, mientras que otros prefieren recogerlo cerca de su casa, su trabajo o un lugar por el que pasan habitualmente.
La expansión de InPost y su presencia en España
España forma parte del crecimiento internacional de InPost y de su actividad en la Eurozona. La compañía desarrolla en el país un modelo basado en entregas fuera del domicilio mediante puntos de recogida y taquillas inteligentes. Su presencia permite relacionar el mercado español con una red que opera en varios países europeos.
Esta conexión resulta relevante para las empresas que venden por internet. Un comercio puede empezar atendiendo pedidos nacionales y ampliar después su actividad a otros mercados. En ese proceso necesita soluciones de envíos para empresas que puedan adaptarse al volumen de pedidos y funcionar en diferentes destinos.
La presencia de InPost en España forma parte de una red europea que busca responder a los nuevos hábitos de compra. Los puntos de recogida y las taquillas inteligentes ofrecen más opciones a los consumidores y facilitan la gestión de la última milla, especialmente cuando no pueden recibir el paquete en casa.
Los resultados del primer semestre de 2026 confirman el peso creciente de esta forma de entrega. La expansión de InPost en la Eurozona avanza al mismo tiempo que aumenta el número de compras online y cambia la manera de recibir los pedidos. Para las empresas, el reto será gestionar un volumen cada vez mayor sin perder flexibilidad ni calidad en el servicio.




