El impecable estado del césped en grandes estadios europeos no es fruto de la casualidad. Detrás de cada manto verde que pisan los jugadores en campos como el GGL Stadium de Montpellier, el Estadio da Luz en Lisboa o San Mamés en Bilbao, hay un complejo trabajo logístico que garantiza que cada metro cuadrado de césped natural llegue en condiciones óptimas. En este terreno, destaca la labor de Primafrio, operador logístico internacional en Europa en el transporte por carretera de mercancías a temperatura controlada, que ha convertido estos proyectos en un ejemplo de precisión y especialización.
Entre mayo y agosto, la compañía ha coordinado múltiples operativas de transporte de césped natural destinadas a campos de fútbol, rugby y otras instalaciones deportivas en distintos países europeos. El reto consiste en trasladar miles de metros cuadrados en un tiempo récord, desde el lugar de producción hasta el destino final, asegurando que el material conserve su frescura y viabilidad hasta el momento de su instalación. Para ello se emplean camiones frigoríficos con temperatura controlada y se articula una planificación minuciosa en la que participan diversos equipos de trabajo.
En las últimas semanas, Primafrio ha gestionado operaciones de gran envergadura: 28 camiones en cuatro días para el GGL Stadium de Montpellier, 15 camiones en tres días para el Estadio da Luz en Lisboa y 18 camiones en cuatro días para el Estadio de San Mamés en Bilbao. También ha suministrado césped natural al Atlético de Madrid en Alcalá de Henares, al Villarreal CF y al estadio Carlos Belmonte de Albacete, movilizando cerca de 8.000 metros cuadrados en solo cuatro días. A ello se suman envíos adicionales a instalaciones como el Estadio Arouca en Oporto, la Ciudad Deportiva Joan Gamper en Barcelona o la Ciudad Deportiva Andrés Iniesta en Albacete.
Pero el alcance de estos proyectos va más allá del fútbol. Primafrio mantiene operativas de transporte de césped natural durante todo el año para campos de golf en destinos de referencia como el Algarve, Sotogrande o Marbella. Este tipo de trabajos subrayan la versatilidad de la logística frigorífica, capaz de adaptarse a sectores que requieren un nivel de exigencia técnica y de coordinación especialmente elevado.

