Mercadona ha puesto en marcha un nuevo sistema que cambiará la relación de los consumidores con los envases y que prevé llegar a España en los próximos años. La cadena de supermercados valenciana ya está aplicando en Portugal un modelo que permite a los clientes recuperar dinero por reciclar latas y botellas, en una iniciativa vinculada a su estrategia medioambiental y a la normativa europea.
El modelo implantado responde al denominado Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), que introduce un incentivo económico directo para fomentar el reciclaje. El funcionamiento es sencillo: el consumidor paga un pequeño depósito adicional al comprar bebidas en determinados envases y lo recupera al devolverlos en buen estado en máquinas instaladas en las tiendas.
En el caso de Portugal, donde Mercadona comenzó a aplicar este sistema el pasado 10 de abril, el incentivo es de 10 céntimos por envase, una cantidad que busca estimular la participación activa de los clientes en el reciclaje. Las máquinas permiten devolver latas y botellas de plástico de un solo uso, generando un vale o reembolso equivalente.
Portugal como banco de pruebas
La compañía ha iniciado este proyecto en una de sus tiendas en Caldas da Rainha y ya lo ha extendido al conjunto de sus más de 70 supermercados en el país. La implantación responde a la normativa portuguesa, que obliga a adoptar este tipo de sistemas para mejorar las tasas de reciclaje.
El mercado luso se ha convertido así en un entorno de prueba para la empresa, que en 2025 superó los 2.000 millones de euros de facturación en Portugal, consolidando su crecimiento internacional.
España, en el punto de mira
La llegada del sistema a España parece solo cuestión de tiempo. La legislación nacional contempla la implantación del SDDR si no se alcanzan los objetivos de reciclaje, algo que ya ha ocurrido. Según datos oficiales, el país se quedó lejos del objetivo del 70% de recogida de envases en 2023, situándose en torno al 40%.
Este incumplimiento obliga a activar el sistema en un plazo de dos años, por lo que su implantación podría producirse entre finales de 2026 y 2027. Desde Mercadona aseguran estar preparadas para adaptar su operativa en cuanto la normativa lo exija.
Un cambio en los hábitos de consumo
El objetivo del SDDR es ambicioso. Quieren alcanzar tasas de reciclaje superiores al 90% y avanzar hacia un modelo de economía circular. La medida afectará a envases habituales como botellas de plástico, latas y algunos briks, y obligará tanto a supermercados como a consumidores a modificar sus rutinas.
A cambio, los clientes obtendrán una compensación económica directa, lo que introduce un nuevo incentivo en el proceso de compra y reciclaje. España se sumará así a una tendencia ya consolidada en varios países europeos, donde este sistema se ha convertido en una herramienta clave para la gestión de residuos.

