El mercado de oficinas en España cerró 2025 con una inversión total de 2.626 millones de euros, o 2.107 millones si se excluyen las operaciones con cambio de uso, acercándose de nuevo a niveles propios de un mercado estabilizado tras el ajuste derivado de la subida de los tipos de interés. Así lo recoge la última edición del informe Office Pulse de Savills, que prevé que en 2026 la inversión alcance los 3.000 millones de euros, en línea con la media histórica y consolidando el regreso del interés inversor por este activo.
Savills destaca un contexto positivo tanto desde el punto de vista del usuario como del inversor, apoyado en un entorno macroeconómico favorable y en unos fundamentos de demanda sólidos que están reactivando procesos de venta y confirmando la liquidez del mercado.
Madrid lideró la inversión en 2025, con 1.346 millones de euros destinados a uso puro de oficinas, el doble que el año anterior, y 461 millones vinculados a cambios de uso, reduciendo su peso en el conjunto del mercado. La actividad se concentró principalmente en el centro de la ciudad, aunque cerca de la mitad de las operaciones se realizaron en submercados situados fuera de la M-30, reflejando una mejora generalizada de la liquidez.
En Barcelona, la inversión alcanzó los 721 millones de euros, un 47% más que en 2024 y muy próxima a su media histórica anual. Aunque el 27% del volumen corresponde a la operación del edificio Garden, Savills subraya la tendencia hacia transacciones de mayor tamaño, el predominio de perfiles core y core plus y la recuperación de la actividad en el 22@, que concentró el 85% del volumen en nuevas áreas de negocio tras un año anterior prácticamente sin operaciones.
El buen comportamiento del mercado de usuarios fue uno de los principales impulsores de la recuperación de la inversión en 2025. La demanda se mantuvo estable a lo largo del ejercicio, con una clara preferencia por edificios de calidad, bien ubicados y con servicios, lo que ha tenido un impacto directo en la evolución de las rentas.
En Madrid, la contratación superó los 550.000 m², por encima de la media histórica, mientras que la tasa de disponibilidad dentro de la M-30 se situó en mínimos históricos del 2,43%. Esta escasez de oferta ha presionado las rentas al alza en todas las zonas, con máximos de 46 €/m²/mes en los mejores edificios del distrito de negocios y del área urbana, y subidas también en la periferia.
Barcelona registró una contratación total de 323.000 m², un 12% más que el año anterior. El dinamismo se concentró en las nuevas áreas de negocio, con el 22@ como principal protagonista al absorber 132.000 m², el 42% del total. La tasa de disponibilidad total descendió hasta el 10,5%, con una reducción significativa en el 22@, mientras que la escasez de oferta en el centro y en el prime CBD continuó impulsando las rentas máximas, que alcanzaron los 25,5 €/m²/mes y 31 €/m²/mes, respectivamente.

