Los ministros de Finanzas del G-7 analizaron este lunes la posibilidad de recurrir a las reservas estratégicas de petróleo para contener la escalada del precio del crudo, aunque la reunión terminó sin un acuerdo definitivo sobre una liberación coordinada de suministros.
El grupo —integrado por Grupo de los Siete y formado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido— celebró un encuentro telemático convocado por Francia para estudiar el impacto que la guerra en Oriente Medio está teniendo en los mercados energéticos. La tensión en la región ha complicado los flujos de petróleo y ha impulsado el precio del barril por encima de los 100 dólares.
El ministro francés de Finanzas, Roland Lescure, explicó tras la reunión que los países miembros aún no han alcanzado una decisión sobre una liberación conjunta de reservas. No obstante, aseguró que los gobiernos seguirán “muy de cerca” la evolución de la situación y que están preparados para adoptar medidas si fuese necesario.
Entre esas posibles actuaciones se incluye el uso de reservas estratégicas para contribuir a estabilizar el mercado energético. Los ministros prevén reflejar en un comunicado su disposición a actuar para apoyar el suministro mundial de energía, en función de cómo evolucionen los acontecimientos.
La opción de liberar reservas había sido adelantada previamente por el diario Financial Times. Según esa información, Estados Unidos se encontraría entre los países partidarios de estudiar esta medida ante el aumento de los precios del crudo.
En la reunión también participaron representantes de organismos internacionales como la Agencia Internacional de la Energía, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Habitualmente, las liberaciones coordinadas de reservas se realizan en colaboración con la agencia energética internacional.
Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que los ministros de Energía volverán a abordar la situación en una reunión prevista en París al margen de una conferencia sobre energía nuclear. En paralelo, el debate también se trasladará a las instituciones europeas, según señaló desde Bruselas el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis.


