El Puerto de La Coruña da un paso decisivo hacia su transformación tecnológica y urbanística con la apertura del concurso público para implantar un sistema de suministro eléctrico a buques de crucero. Esta infraestructura, que permitirá conectar los barcos a la red eléctrica terrestre durante sus escalas, busca reducir significativamente las emisiones contaminantes en la zona portuaria y adaptarse a los nuevos estándares internacionales de sostenibilidad en el transporte marítimo.
El proyecto se desarrollará en los muelles de Trasatlánticos y Calvo Sotelo e incluirá una completa red de distribución con centro de transformación y conversión de frecuencia, torres de conexión específicas para cada muelle, canalización subterránea de media tensión, y un sistema automatizado de gestión de cables eléctricos. También se contempla la construcción de un edificio técnico para albergar los equipos y sistemas necesarios. La inversión estimada ronda los 10 millones de euros, y la concesión se extenderá durante 35 años para garantizar la rentabilidad del proyecto.
La Autoridad Portuaria espera que el sistema esté en funcionamiento en 2027 y considera que será un elemento clave para posicionar a La Coruña como puerto de referencia en el norte de España en el sector de cruceros sostenibles.
Paralelamente, el puerto sigue avanzando en su plan estratégico de transformación urbana y operativa. Se ha formalizado la extinción anticipada de la concesión que Galigrain mantenía en el muelle de San Diego. La nave de 7.000 m² será liberada antes del fin oficial del contrato, dado que la empresa ha trasladado la mayor parte de su actividad al Puerto Exterior, donde está finalizando la construcción de una terminal agroalimentaria de gran envergadura.
Este proceso se enmarca en el proyecto Coruña Marítima, una ambiciosa iniciativa que busca liberar suelo portuario en el frente urbano para integrarlo con la ciudad. Con la futura conexión ferroviaria a Punta Langosteira ya en marcha, todas las empresas operadoras de graneles sólidos han iniciado su traslado definitivo al nuevo puerto exterior, allanando el camino para una nueva etapa de desarrollo sostenible y urbano en la fachada marítima coruñesa.




