
En enero de 2012, el Gobierno de China aprobó la prohibición de que atracaran en sus puertos buques cuya capacidad de carga excediera de las 250.000 toneladas de peso muerto a fin de proteger a sus compañías de transporte marítimo.
Esta prohibición sigue manteniéndose a día de hoy y los mayores afectados están siendo las empresas que se dedican al transporte de mineral de hierro, un producto muy demandado por China.
Ante esta prohibición, empresas del sector como la brasileña Vale SA han adoptado medidas alternativas, como abrir centros de almacenamiento y distribución en países cercanos a fin de poder llevar minerales a China en buques más pequeños. A pesar de ello, la tensión entre las autoridades chinas y las empresas del sector no ha descendido en el grado deseado.
A fin de poner fin a la tensión, el embajador de China en Brasil hizo pública hace unos días la intención del Gobierno de su país de llegar a un acuerdo con Vale para dar con una solución que pueda satisfacer a ambas partes y ayude a reducir el coste de los fletes.
Se desconocen por el momento los términos del acuerdo que China desea proponer a Vale.




Deje un comentario