El Puerto de Gijón continúa afianzando su papel como uno de los motores logísticos del norte de España. La Autoridad Portuaria de Gijón ha cerrado los primeros cinco meses del año con un volumen total de 7,3 millones de toneladas manipuladas, lo que representa un crecimiento del 12,85% respecto al mismo periodo del año anterior. Este dato consolida la recuperación del puerto tras la inestabilidad global de los últimos años y reafirma su papel estratégico en el comercio marítimo de graneles y productos industriales.
La media mensual de tráfico portuario se sitúa ahora en 1,47 millones de toneladas, frente a los 1,29 millones registrados entre enero y mayo de 2024. Esta progresión refleja un comportamiento sostenido y positivo en todas las áreas clave del puerto, especialmente en los graneles sólidos, que siguen siendo el pilar fundamental del volumen portuario.
Uno de los motores de este crecimiento ha sido la terminal de Ebhisa, que ha experimentado un aumento del 28,45% en la mercancía gestionada. Este impulso se debe en gran parte a la recuperación de las exportaciones de carbón y otras materias primas industriales, así como a una mejor eficiencia operativa gracias a recientes inversiones en equipamiento. Asimismo, los graneles sólidos movidos por el resto de muelles comerciales han crecido un 11,60%, evidenciando un alza generalizada en la demanda de transporte marítimo de productos a granel.
En conjunto, los graneles sólidos han registrado una subida del 21,49% respecto al año anterior, con un volumen total de seis millones de toneladas. Esto representa un incremento de un millón de toneladas en solo cinco meses, lo que demuestra la fortaleza del Puerto de Gijón como nodo clave para el suministro de materias primas a la industria del noroeste peninsular.
En cuanto al tráfico industrial, los productos siderúrgicos vinculados a ArcelorMittal han experimentado una recuperación del 9,47%, con 170.000 toneladas movilizadas. Esta mejora está relacionada con el repunte en la actividad de la planta gijonesa y el aumento de exportaciones hacia Europa, lo que ha contribuido también a reforzar la cadena logística del acero.
Por otro lado, el tráfico de contenedores ha alcanzado las 65.000 toneladas en el mismo periodo. Aunque este segmento no es el principal dentro del puerto gijonés, sigue mostrando signos de consolidación, lo que podría abrir nuevas oportunidades para diversificar los servicios portuarios y atraer nuevas rutas de mercancías contenerizadas en el futuro.
Con este ritmo de crecimiento, el Puerto de Gijón se prepara para cerrar 2025 con cifras récord, afianzando su posición como un actor logístico estratégico en el Arco Atlántico y como impulsor del desarrollo industrial asturiano.

