El Consejo de Ministros ha dado luz verde al Puerto de Barcelona para licitar la construcción de tres nuevos atraques en el muelle de la Energía, una infraestructura estratégica para el crecimiento del tráfico de granel líquido en la instalación catalana. Se trata de los atraques 34C, 34D y 34E, que se situarán en la zona este del muelle, justo después del actual atraque 34B, el cual también será objeto de mejoras.
Esta actuación responde a la necesidad urgente de ampliar la capacidad operativa del puerto en esta dársena, que actualmente se encuentra completamente ocupada debido al incremento sostenido de los tráficos de granel líquido. La medida permitirá descongestionar la zona y optimizar la recepción de buques de diferentes tamaños, lo que incrementará la eficiencia logística del enclave.
La inversión prevista para este proyecto asciende a aproximadamente 124 millones de euros, consolidándose como una de las principales actuaciones contempladas en el Plan de Empresa de la Autoridad Portuaria de Barcelona para este año. El diseño de los nuevos atraques contempla estructuras de hormigón armado, compuestas por cajones, motas, un puente y pasarelas de acceso, garantizando así la solidez y funcionalidad necesarias para este tipo de tráfico portuario.
Desde el Ministerio de Transportes han destacado que esta ampliación fortalecerá la posición del puerto como un nodo logístico clave en el Mediterráneo, especialmente en el manejo de productos energéticos y químicos. Asimismo, se espera que las nuevas instalaciones contribuyan a una mejor planificación de las escalas de buques, reduciendo los tiempos de espera y fomentando una mayor competitividad entre operadores.
Con esta actuación, el Puerto de Barcelona avanza en su estrategia de crecimiento sostenible y especializado, apostando por una infraestructura adaptada a las necesidades actuales del mercado. La expansión del muelle de la Energía no solo responde a una demanda creciente, sino que anticipa futuras oportunidades en un contexto internacional donde la capacidad de adaptación será crucial para liderar el comercio marítimo del sur de Europa.




