La Autoridad Portuaria de Gijón (España) ha concedido una licencia administrativa a Bergé Marítima para explotar el tinglado denominado EMO.02 durante un plazo de diez años. El operador planea utilizar esta instalación portuaria de 3.015 m² de superficie, ubicada en el muelle de la Osa, para el almacenamiento, manipulación de graneles sólidos procedentes de la carga y descarga de buques, así como para la consolidación y desconsolidación de contenedores.
Es más, los responsables del enclave gijonés han determinado unas tasas que, en el caso de que se transporten hasta 28.500 toneladas, ascenderá unos 0,20 euros por tonelada, mientras que a partir de las 28.501 toneladas, queda en 0,10 euros la tonelada.
Otro detalle a mencionar es que, se ha fijado un tráfico mínimo de 28.500 toneladas al año o de 57.000 toneladas para una etapa bienal, así como una tasa de ocupación para el espacio de 40.192,17 euros anuales.
Bergé se extiende en un total de 26 puertos españoles, en los que cuenta con 600.000 m2 de almacenes. El operador manipula unos treinta millones de toneladas cada año y almacena más de doce millones de toneladas anuales. En el ámbito portuario, la empresa lleva a cabo labores de estiba, consignación y gestión de aduanas.
A parte de contar con nuevos espacios en Gijón, Bergé Marítima ha pedido al Puerto de Santander la adquisición de dos nuevas instalaciones en su recinto. Concretamente, el operador ha solicitado que se le conceda una superficie de terreno de 3.550 m², ubicada en la calle Río Nansa, dentro de la zona de servicio del puerto.




