La desaparición de la verja y de los controles fronterizos entre España y Gibraltar para personas y mercancías no supone el fin de los trámites aduaneros para el transporte de mercancías. Desde el 15 de julio, las operaciones comerciales continúan sujetas a controles, aunque ahora se gestionan mediante procedimientos completamente digitalizados.
Tras el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y el Reino Unido, España asume los controles aduaneros de las mercancías que acceden al Peñón. En este nuevo escenario, las empresas de transporte deben cumplir con una serie de requisitos documentales antes de iniciar cada expedición.
La Federación Regional de Organizaciones Empresariales de Transporte de Murcia (Froet) explica que sigue siendo obligatoria la carta de porte CMR y la presentación de la correspondiente declaración de exportación (DUA) para todas las mercancías comunitarias con destino a Gibraltar.
La principal novedad es la incorporación del Nuevo Sistema de Tránsito Informatizado (NCTS), que obliga a vincular cada envío al documento T2GI, utilizado para amparar el traslado de la mercancía desde el recinto aduanero español hasta Gibraltar.
Con carácter general, los vehículos deberán circular con un precinto aduanero de alta seguridad, cuyo número quedará registrado de forma electrónica. En los transportes de carga completa (FTL), este precinto podrá colocarse en la aduana de salida o por el propio operador si cuenta con la autorización necesaria. En las operaciones de grupaje (LTL) o cuando no sea posible precintar el vehículo, será necesario identificar de forma detallada la carga o precintar individualmente los bultos.
El nuevo modelo da un mayor peso a la preparación documental antes del transporte. El agente de aduanas será el encargado de tramitar tanto la exportación como el tránsito T2GI, aportando la garantía financiera exigida. Posteriormente, la documentación y, en su caso, el precinto serán verificados en el Punto Aduanero Designado de La Línea de la Concepción.
Una vez completados estos trámites, el paso hacia Gibraltar se realizará de forma más ágil, ya que las autoridades dispondrán con antelación de toda la información a través de sistemas electrónicos. El proceso concluirá en Gibraltar, donde las autoridades aduaneras comprobarán el precinto, liquidarán los impuestos correspondientes y cerrarán el expediente de forma telemática, lo que permitirá liberar las garantías depositadas en España.




