El puerto de Barcelona cerró los cinco primeros meses de 2026 con un movimiento de mercancías superior a los 30 millones de toneladas, lo que supone un incremento del 4,4% respecto al mismo periodo del año pasado. La evolución positiva registrada en mayo permitió consolidar la tendencia de crecimiento observada desde comienzos de ejercicio.
Uno de los principales motores de esta mejora ha sido el tráfico de contenedores, especialmente en los segmentos de importación y tránsito de mercancía cargada. Entre enero y mayo, la infraestructura portuaria gestionó 1,61 millones de TEUs, un 4,3% más que un año antes.
Dentro de esta categoría, las importaciones en contenedor lleno crecieron un 5,7%, mientras que el tránsito avanzó un 8%. Destaca además el aumento del 14,6% de las mercancías importadas desde el sudeste asiático, una evolución que ha contribuido a compensar la caída del 11% registrada en las exportaciones durante el mismo periodo.
Los tráficos de graneles también mantuvieron una trayectoria favorable. Los líquidos alcanzaron los 7,2 millones de toneladas, un 8,2% más que en los cinco primeros meses de 2025. Los biocombustibles y los productos químicos lideraron este crecimiento con incrementos del 56% y del 52%, respectivamente.
Por su parte, los graneles sólidos avanzaron un 8,3%, impulsados principalmente por el aumento de las exportaciones de potasas, que crecieron un 28,8%, y por el mayor movimiento de haba de soja, con una subida del 27,7%.
El tráfico de vehículos también evolucionó al alza. Entre enero y mayo pasaron por las instalaciones portuarias 314.711 automóviles, un 4,6% más que en el mismo periodo del año anterior. El fuerte crecimiento de las importaciones, cercano al 30%, compensó el descenso de las operaciones de cabotaje, mientras que las exportaciones se mantuvieron en niveles similares a los de 2025.
Asimismo, el transporte de carga rodada alcanzó en el Port de Barcelona las 181.905 unidades de transporte intermodal (UTIs), lo que representa un incremento del 2,1%. En este segmento sobresalieron los intercambios con el norte de África, con aumentos del 43% en las conexiones con Marruecos y del 48% con Argelia. También continuó creciendo el tráfico marítimo de corta distancia con Italia, que avanzó un 7,2%.




