El Puerto de Barcelona (España) ha conseguido mover un total de 27,1 millones de toneladas hasta mayo, lo que supone una bajada del 11,3% en comparación con la misma etapa del año pasado. Este fenómeno se debe al descenso de un 25,6% de los tránsitos.
En total, el tráfico de contenedores se ha situado en 1,32 millones de TEUs, un 12,2% menos, lo que supone una caída del 3,7% en los contenedores llenos de importación, del 12,4% en términos de exportación, y del 27,3% en los contenedores en tránsito. Aunque son cifras que van en línea con las de otros puertos, que han experimentado caídas generalizadas debido a la reducción del comercio en todo el mundo, se espera una recuperación respecto a los descensos de los meses anteriores.
Por su parte, el tráfico de graneles sólidos ha aumentado su actividad un 5,9% durante los cinco primeros meses del año, gracias a los buenos resultados del cemento y clinker (+32,9%), los cereales y las harinas (+71,8%) y la sal común (+29,9%).
Mientras que, los graneles líquidos han retrocedido un 14,6% debido a la bajada de los hidrocarburos, a excepción del gasóleo, y pese al buen resultado de los productos químicos, que han crecido un 24,3%. El tráfico de vehículos ha logrado las 337.864 unidades en los cinco primeros meses del año, un 75,9% más. Es más, la importación ha crecido un 170,5%, la exportación un 35,4%, y los tránsitos un 162%.
El enclave catalán ha manipulado un total de 171.142 Unidades de Transporte Intermodal durante los primeros cinco meses del año, lo que representan un descenso del 3,7%, aunque los tráficos con las Islas Baleares han aumentado un 5,1%.
Por último, entre enero y mayo se han registrado un total de 1.470.887 pasajeros, con un crecimiento del 86,2%. La actividad crucerística ha recuperado los niveles prepandemia con 997.841 pasajeros, mientras que en los ferrys el número de pasajeros ha sido de 473.046.




