El mercado logístico español avanza hacia una estructura territorial más equilibrada. Aunque Madrid y Barcelona mantienen su posición como principales centros de actividad, otros mercados están ganando protagonismo y ya representan el 25% de la contratación logística nacional.
Según datos de la consultora Proequity, durante el primer trimestre de 2026 se contrataron en España más de 751.000 metros cuadrados de superficie logística, lo que supone un incremento del 5% respecto al trimestre anterior. Madrid concentró más de 345.000 metros cuadrados y Cataluña superó los 222.000 metros cuadrados, mientras que los denominados mercados secundarios reunieron una cuarta parte de la demanda.
La fortaleza de Madrid y Barcelona sigue apoyándose en factores como el volumen de parque disponible, la profundidad del mercado, la demanda y la actividad inversora. Sin embargo, la menor disponibilidad de espacios, la necesidad de acercar las operaciones a distintos territorios y la búsqueda de ubicaciones con buenas conexiones están favoreciendo la expansión hacia otros puntos del país.
En este proceso, Valencia, Zaragoza, Sevilla y Málaga están reforzando su posición dentro de la red logística española. Su crecimiento no implica un relevo de los dos grandes polos nacionales, sino una ampliación de las alternativas disponibles para operadores, promotores e inversores.
Valencia destaca por su vinculación con el comercio exterior y su posición estratégica en el corredor mediterráneo. Valenciaport cerró 2025 con un tráfico superior a los 5,56 millones de TEU, un 3,41% más que en el ejercicio anterior, con avances tanto en importaciones como en exportaciones.
Zaragoza, por su parte, consolida su papel como punto de conexión entre algunos de los principales corredores logísticos del país. Su ubicación facilita los enlaces con Madrid, Barcelona, el País Vasco, el arco mediterráneo y Francia. La Plataforma Logística de Zaragoza, Plaza, supera los 13,4 millones de metros cuadrados y reúne conexiones por carretera, ferrocarril y vía aérea, reforzando su atractivo para operaciones de distribución de gran alcance.
En Andalucía, Sevilla gana relevancia como centro logístico para la zona occidental de la comunidad y como conexión con el sur peninsular, Extremadura y Portugal. El Puerto de Sevilla movió más de 4,42 millones de toneladas en 2025, con un crecimiento superior al 3%, y obtuvo además más de 100.000 metros cuadrados en concesión destinados a nuevos desarrollos empresariales.
Málaga presenta un perfil distinto, más ligado a la evolución demográfica, empresarial, tecnológica y del consumo en la Costa del Sol y Andalucía Oriental. El Puerto de Málaga alcanzó los 5,6 millones de toneladas en 2025, un 24,3% más que en el periodo anterior, mientras que el aeropuerto Málaga-Costa del Sol cerró el año con 26,76 millones de pasajeros.



