Las limitaciones anunciadas por el Canal de Panamá perjudicarían a los exportadores del hemisferio sur y a los importadores del hemisferio norte de América.
Por ejemplo, la carne brasileña, los vinos chilenos, los plátanos de Ecuador, el cobre de Chile y el gas natural licuado de la costa estadounidense del Golfo de México, son algunos de los productos más afectados.
El Canal de Panamá aplicó restricciones a los viajes en mayo para evitar que los buques encallaran, y desde entonces algunas naves han tenido que reducir la carga de contenedores en aproximadamente una cuarta parte.
Según las autoridades, a finales de junio podrían entrar en vigor nuevas restricciones. Mientras, los meteorólogos han advertido que los niveles de agua del lago Gatún -situado en el centro del canal- podrían alcanzar mínimos históricos en julio, ya que el fenómeno climático ocasional de El Niño traerá consigo temperaturas más altas y menos lluvias.
La Autoridad ha invertido US$5.400 millones en un nuevo juego de esclusas para portacontenedores de mayor tamaño, con el fin de competir con el Canal de Suez. Las rutas a través del Canal de Panamá acortan en unos cinco días el viaje de ida por mar desde Asia a la costa este de Estados Unidos.




