Petit Forestier ha presentado en España el nuevo BioCargo, un vehículo frigorífico de alquiler no motorizado y 100 % eléctrico diseñado para el reparto de última milla en entornos urbanos. Se trata de una bicicleta eléctrica silenciosa y manejable desarrollada en colaboración con Scoobic y Lecapitaine, que busca combinar eficiencia operativa, respeto de la cadena de frío y una reducción significativa de las emisiones de CO₂.
Según Cédric Pinto, director europeo de Sostenibilidad y de Excelencia Comercial de la compañía, esta solución refleja el compromiso de Petit Forestier con una logística urbana más sostenible y ofrece a los clientes una alternativa adaptada a las restricciones medioambientales y normativas de los centros urbanos sin comprometer el rendimiento ni el control de la cadena de frío.
El BioCargo está especialmente pensado para operar en entornos urbanos densos y centros históricos donde los vehículos motorizados tienen limitaciones. La propuesta responde a retos actuales de la distribución urbana de mercancías, como la implantación de zonas de bajas emisiones, la densificación de las ciudades y el aumento de las entregas de proximidad.
La bicicleta funciona con pedaleo asistido, no requiere permiso de conducir y puede alcanzar una velocidad máxima de 25 km/h. Está equipada con una caja frigorífica de aproximadamente 1,3 metros cúbicos y ofrece una autonomía de hasta 90 kilómetros, lo que la hace adecuada para entregas en comercios de proximidad y recorridos cortos en el centro de la ciudad.
La oferta urbana de la compañía se completa con el modelo S-Light, una solución más potente y versátil destinada a operaciones que requieren mayor velocidad y flexibilidad. Este vehículo puede alcanzar los 45 km/h, cuenta con una autonomía aproximada de 90 kilómetros y dispone de un volumen útil cercano a 1 metro cúbico, con mayor capacidad de carga para entregas urbanas y periurbanas.




