En un movimiento estratégico hacia un transporte más sostenible, DSV España ha incorporado sus dos primeros camiones Volvo FH Electric para operaciones de transporte por carretera. Esta acción marca un hito importante en el compromiso de la compañía con la descarbonización y la movilidad eléctrica dentro de su operativa nacional.
Los nuevos vehículos, 100 % eléctricos y desarrollados por Volvo Trucks, se han integrado en la división de transporte terrestre de DSV para cubrir rutas nacionales de carga completa (FTL) y carga fraccionada (LTL). Esta incorporación no solo mejora la eficiencia logística, sino que también refuerza la apuesta de la empresa por soluciones cero emisiones, alineadas con las metas globales de sostenibilidad del grupo.
La introducción de estos camiones eléctricos representa una innovación significativa dentro de la flota nacional de DSV, que ya supera los 650 vehículos. Entre ellos se encuentran megatráilers, duotráilers, unidades refrigeradas y P400 adaptadas para autopistas ferroviarias. Con la llegada de los FH Electric, DSV se posiciona como pionera en la adopción de electromovilidad en el sector logístico español.
Los Volvo FH Electric están diseñados para trayectos de corta distancia, especialmente entre centros de producción y almacenes. Esta configuración es ideal para lograr una logística más limpia, sin renunciar a la eficiencia operativa. Con una autonomía de hasta 300 kilómetros, estos camiones destacan por su potencia y rendimiento, gracias a tres motores eléctricos que entregan 315 kW (430 HP) de forma continua y hasta 490 kW (666 HP) en pico. Además, su impresionante par motor instantáneo de 2.400 Nm garantiza una conducción suave y potente incluso en condiciones exigentes.
Equipados con baterías de última generación de 540 kWh de capacidad total, los nuevos camiones contarán con infraestructura de recarga dedicada en el centro de distribución cross-dock de DSV en Molins de Rei (Barcelona). Esta instalación permitirá mantener una operativa sostenible sin interrupciones y establecerá la base para una futura expansión de la flota eléctrica.
Con esta iniciativa, DSV no solo avanza en su objetivo de reducir la huella de carbono, sino que también se consolida como referente en el impulso de un modelo logístico más responsable, eficiente y preparado para los retos del futuro.




