Volvo Trucks ha dado un paso más en su estrategia de eficiencia y sostenibilidad con el desarrollo de una nueva funcionalidad que combina sus tecnologías I-See e I-Roll con un sistema de arranque y parada automática del motor, denominado Start/Stop. Esta innovación, diseñada específicamente para el transporte pesado por carretera, busca reducir tanto el consumo de combustible como las emisiones de CO₂.
El principio de funcionamiento es sencillo: el motor se apaga temporalmente cuando el sistema detecta un tramo descendente en la carretera. Durante ese periodo de inactividad, el vehículo mantiene la inercia sin necesidad de quemar combustible, lo que elimina las emisiones por el tubo de escape mientras dura la maniobra. Posteriormente, el motor vuelve a arrancar de manera automática en función de la topografía y las condiciones de la vía.
La nueva función está disponible a velocidades superiores a 60 km/h y se apoya en datos de la carretera, incluidas la pendiente y la curvatura, para decidir cuándo activar el apagado. Dependiendo de factores como la temperatura ambiente y el perfil de la ruta, la combinación de I-Roll con Start/Stop puede suponer un ahorro adicional de hasta un 1 % en consumo y emisiones respecto a los niveles ya alcanzados con las tecnologías previas.
El lanzamiento de esta herramienta responde a la hoja de ruta de Volvo Trucks hacia un transporte más sostenible. Aunque la compañía está impulsando soluciones eléctricas y de combustibles alternativos, continúa invirtiendo en optimizar la eficiencia de sus motores de combustión interna. Según el fabricante, estas mejoras no solo reducen el impacto ambiental, sino que también ayudan a disminuir los costes operativos de las empresas de transporte.
La nueva función se integrará en los modelos Volvo FH y FH Aero equipados con motor diésel de 13 litros. Los clientes interesados podrán solicitarla a partir de septiembre, incorporándola a sus vehículos como una opción que complementa los avances ya disponibles en la gama.
Con esta innovación, Volvo Trucks refuerza su compromiso de avanzar hacia un transporte por carretera más respetuoso con el medio ambiente, demostrando que incluso en los motores tradicionales todavía existe margen para mejorar la eficiencia energética y contribuir a la reducción global de emisiones.



