El e-commerce sigue al alza en España con una facturación que superó los 24.000 millones de euros entre julio y septiembre de 2024. Aunque el crecimiento interanual fue ligeramente inferior al del trimestre anterior, el sector mantiene una tendencia positiva y sostenida.
El comercio electrónico continúa consolidando su papel como motor clave en la economía digital española. Según los últimos datos publicados, el sector alcanzó una facturación de más de 24.000 millones de euros durante el tercer trimestre de 2024, lo que representa un incremento del 12,6 % respecto al mismo periodo del año anterior.
Aunque el crecimiento experimentado supone una ligera desaceleración de dos décimas porcentuales en comparación con el segundo trimestre del mismo año, el ritmo sigue siendo sólido y confirma el buen momento que vive el e-commerce en España.
Los expertos señalan que el repunte sigue siendo impulsado, en gran medida, por el aumento de la confianza del consumidor en las plataformas digitales, la mejora de la logística de última milla y el crecimiento de sectores como la moda, la alimentación, la electrónica y los servicios de suscripción. Además, la consolidación del comercio móvil y las compras a través de redes sociales están ampliando los canales de consumo digital.
Otro aspecto destacado del informe es la internacionalización del e-commerce. Las compras realizadas desde España con destino al extranjero continúan creciendo, al igual que las operaciones procedentes del exterior hacia comercios españoles, lo que evidencia la competitividad del país en el escenario global.
El descenso leve del ritmo de crecimiento respecto al trimestre anterior podría explicarse por una estabilización del consumo tras las campañas de verano y las promociones estacionales, aunque se espera un nuevo repunte en el cuarto trimestre debido a eventos como el Black Friday y las compras navideñas.
Las autoridades económicas y empresariales celebran estos datos como un indicador positivo de transformación digital y madurez del mercado. No obstante, también se destaca la necesidad de seguir invirtiendo en ciberseguridad, sostenibilidad logística y adaptación a nuevas normativas europeas en materia de comercio online.
Con estas cifras, España reafirma su posición como uno de los mercados de comercio electrónico más dinámicos del sur de Europa, con perspectivas de seguir creciendo en los próximos trimestres.




