El Puerto de Motril da un paso firme hacia la sostenibilidad operativa con la incorporación de dos vehículos eléctricos destinados a la Policía Portuaria, en el marco de su estrategia para reducir las emisiones contaminantes en el entorno portuario. Esta iniciativa forma parte del plan de descarbonización que lidera la Autoridad Portuaria, alineado con los objetivos europeos de transición energética en el transporte marítimo y terrestre.
Los nuevos vehículos —modelos de cero emisiones con autonomía suficiente para cubrir turnos operativos completos— se integrarán en las labores de vigilancia, control de accesos y patrullaje en la zona de servicio del puerto. La medida no sólo busca disminuir el consumo de combustibles fósiles, sino también reducir la huella sonora en una zona con creciente actividad logística y presencia de pasajeros.
Paralelamente, se han habilitado puntos de recarga eléctrica en los muelles principales del recinto portuario, lo que permitirá una operación continua de los nuevos coches y sienta las bases para la electrificación futura de otros servicios logísticos y administrativos. Según ha comunicado la Autoridad Portuaria, estos puntos estarán disponibles también para otros vehículos institucionales e incluso, en una segunda fase, para flotas privadas autorizadas que operen regularmente en el puerto.
El presidente del puerto, José García Fuentes, ha destacado que esta acción se enmarca dentro del compromiso institucional con los objetivos del Pacto Verde Europeo y el impulso de un modelo logístico bajo en carbono. “No se trata solo de sustituir vehículos, sino de reconfigurar toda la operativa portuaria para que sea más eficiente, segura y respetuosa con el entorno”, ha señalado.
Esta incorporación forma parte de una serie de actuaciones más amplias previstas para 2025, que incluyen el diseño de un plan de electrificación de muelles, el estudio de implantación de energías renovables y la mejora de la eficiencia energética en los edificios del puerto. Con estas medidas, el Puerto de Motril aspira a convertirse en un referente entre los puertos medianos del sistema portuario estatal español en materia de sostenibilidad.
El avance hacia una movilidad portuaria libre de emisiones gana así protagonismo dentro del conjunto de políticas públicas destinadas a modernizar los puertos españoles, particularmente aquellos con potencial para convertirse en nodos logísticos intermodales conectados a redes ferroviarias o corredores sostenibles.

