Cataluña avanza en su estrategia para reforzar su papel en el ámbito digital con la posible implantación de hasta 26 nuevos centros de datos impulsados por iniciativas privadas. Este movimiento se enmarca en la hoja de ruta de la Generalitat de Catalunya para posicionar el territorio como un nodo tecnológico de referencia en el sur de Europa y el Mediterráneo.
El impulso al sector se apoya en un marco estratégico aprobado en marzo de 2025, diseñado para atraer inversiones en una industria considerada clave para el crecimiento económico, especialmente ante el auge de la inteligencia artificial. A partir del trabajo de campo realizado, se han identificado proyectos que, en conjunto, podrían alcanzar cerca de 2.000 MW de potencia. De ellos, una decena presenta un grado avanzado de desarrollo, con previsiones de desplegar entre 300 y 500 MW de forma progresiva entre 2030 y 2035.
Las estimaciones apuntan además a un aumento significativo de la capacidad operativa en los próximos años, que podría pasar de los 33 MW actuales a 148 MW en 2030. A este escenario se suma la aspiración de convertir la región en sede de una futura gigafactoría europea de inteligencia artificial, lo que reforzaría aún más su atractivo.
La administración autonómica prevé acompañar a los promotores facilitando condiciones como disponibilidad de suelo, acceso a energía y cumplimiento de requisitos ambientales. Actualmente, Cataluña cuenta con más de quince centros de datos en funcionamiento, con capacidades que oscilan entre 1 y 16 MW, lo que constituye una base consolidada para el crecimiento del sector.
Para ordenar este desarrollo, se han delimitado siete áreas prioritarias donde concentrar nuevas implantaciones: Parc de l’Alba, Sant Adrià del Besòs–Barcelonès, Metropolità Sud, Tarragona, Lérida, Anoia y Terres de l’Ebre, consideradas estratégicas por sus condiciones técnicas y territoriales.




