El Reglamento (UE) 2025/40 de Envases y Residuos de Envases ya es de aplicación general desde el pasado 12 de agosto. La nueva normativa sustituye a la Directiva 94/62/CE y fija un marco común para los 27 Estados miembros, con nuevas exigencias para las empresas relacionadas con el diseño, los materiales, la reciclabilidad y la reutilización de los envases.
Las implicaciones de este cambio normativo fueron analizadas en una jornada celebrada en Madrid por el Club de Excelencia en Sostenibilidad junto al Scrap Cartón Circular. El encuentro reunió a empresas, asociaciones, gestores y especialistas para abordar cómo deben adaptar las compañías sus procesos a las nuevas obligaciones.
Uno de los asuntos centrales fue la evolución del modelo de responsabilidad ampliada del productor. Durante la jornada también se planteó qué elementos del sistema vigente deberían mantenerse para continuar impulsando la recuperación y el reciclaje de materiales.
Los participantes incidieron asimismo en la necesidad de que la aplicación de las nuevas obligaciones no genere cargas administrativas innecesarias. En este sentido, se destacó la conveniencia de simplificar la comunicación de información y avanzar hacia una mayor homogeneidad de los sistemas.
La trazabilidad gana peso en la gestión de los envases
El seguimiento de los envases y de los residuos que generan se perfila como otro de los aspectos relevantes para las empresas. Disponer de información sobre el recorrido de estos residuos hasta su tratamiento y reciclaje permite facilitar el cumplimiento de las obligaciones y detectar posibles mejoras tanto en los procesos internos como en la gestión de los materiales.
La trazabilidad también puede ayudar a las compañías a tomar decisiones dirigidas a reducir la cantidad de residuos que termina en vertedero, mejorar los sistemas de separación y apostar por materiales y proveedores que faciliten el reciclaje. De esta forma, el control del recorrido de los residuos se convierte en una herramienta vinculada a una gestión más eficiente y circular.
La jornada también puso de relieve las dificultades específicas de aquellas compañías que desarrollan distintas actividades dentro de la cadena de valor. Un mismo operador puede combinar la fabricación de palets con tareas relacionadas con la gestión de residuos, la preparación para la reutilización, el transporte o el tratamiento. Esta combinación de funciones supone una mayor carga administrativa y exige un conocimiento detallado de las nuevas obligaciones.
Ante este escenario, las empresas deberán comenzar a adaptar sus procesos a los requisitos del nuevo Reglamento. Entre las primeras tareas se encuentra conocer e inventariar los envases utilizados, sus materiales, pesos y características, además de identificar las obligaciones que corresponden en cada caso.
La gestión documental, la trazabilidad y la coordinación con proveedores y clientes serán elementos relevantes para afrontar la adaptación al nuevo marco europeo de envases y residuos de envases.




