En un avance significativo hacia la sostenibilidad del transporte de carga en América Latina, la compañía naviera danesa Maersk, en conjunto con la empresa chilena Sotraser, ha comenzado a operar una nueva flota de camiones eléctricos en Chile. Esta iniciativa marca un hito en la estrategia de descarbonización de Maersk en la región y refuerza su compromiso global de alcanzar cero emisiones netas para 2040.
La implementación de estos vehículos eléctricos representa un cambio estratégico en la logística terrestre, particularmente en un país como Chile, donde el transporte por carretera constituye una parte esencial del comercio interior y de las cadenas de suministro internacionales. La alianza con Sotraser —una de las principales empresas de transporte terrestre del país— permite a Maersk integrar soluciones de movilidad sustentable en un entorno de operación real y a gran escala.
Los camiones eléctricos, alimentados completamente por energía proveniente de fuentes renovables, ya están en circulación en rutas clave, especialmente en la zona central del país, donde se concentra gran parte de la actividad portuaria e industrial. Según ambas compañías, esta flota inicial permitirá una reducción significativa de las emisiones de CO₂ en operaciones logísticas, y servirá como piloto para una futura expansión hacia otras zonas del país y de la región.
“Este paso en Chile es parte de una transformación más amplia que estamos liderando en toda América Latina. El transporte terrestre es un eslabón crítico para lograr cadenas de suministro bajas en carbono”, señaló Emilio de la Guardia, director regional de Maersk. Por su parte, la gerencia de Sotraser destacó que esta colaboración demuestra cómo la innovación tecnológica puede integrarse exitosamente a modelos de negocio existentes, sin sacrificar eficiencia ni competitividad.
Además de los beneficios medioambientales, la implementación de vehículos eléctricos supone una mejora en la calidad de vida de los conductores y comunidades, gracias a la reducción del ruido y de la contaminación del aire. También se espera que esta innovación motive a otras empresas del rubro logístico a adoptar tecnologías limpias.
Con esta iniciativa, Maersk y Sotraser se posicionan como referentes en la transición energética del transporte terrestre en Chile, sentando las bases para un futuro más verde y resiliente en la logística regional.




