La Unión Europea ha comenzado a aplicar una nueva normativa destinada a armonizar la medición de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el transporte de pasajeros y mercancías. La regulación, que ha entrado en vigor este lunes, establece por primera vez un método único para calcular y comunicar el impacto climático de las actividades de transporte en todos los medios, incluidos carretera, ferrocarril, transporte marítimo y aviación.
Con esta iniciativa, las instituciones europeas buscan acabar con la diversidad de criterios que hasta ahora utilizaban las empresas del sector para informar sobre sus emisiones, una situación que complicaba la comparación entre operadores y la evaluación del efecto ambiental de las distintas alternativas de transporte.
Según la Comisión Europea, la nueva metodología facilitará a las compañías una medición más precisa de la huella de carbono asociada a sus operaciones logísticas. Al mismo tiempo, ofrecerá a clientes, administraciones y organismos públicos datos más consistentes y comparables para la contratación de servicios y el diseño de políticas relacionadas con la sostenibilidad.
La entrada en vigor de la norma abre ahora una fase de desarrollo e implementación. Durante los próximos años, Bruselas elaborará las especificaciones técnicas necesarias para su aplicación práctica y pondrá a disposición del sector herramientas digitales que faciliten su uso. La implantación completa del sistema está prevista para finales de 2030.




