Los aeropuertos españoles se sitúan entre los más favorables de Europa para viajar con menos estrés, según un estudio de Omio que ha analizado 50 aeropuertos internacionales del continente. El informe destaca a Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, Aeropuerto de Barcelona-El Prat, Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, Aeropuerto de Ibiza y Aeropuerto de Palma de Mallorca por ofrecer procesos de embarque más ágiles y cómodos para los pasajeros.
El análisis subraya que cuatro de estos cinco aeropuertos se sitúan entre los diez mejor valorados de Europa. Entre los factores que explican esta posición destacan la introducción de escáneres de seguridad más modernos, que permiten en algunos casos llevar más líquidos y mantener los dispositivos electrónicos dentro del equipaje, así como la disponibilidad de accesos rápidos o Fast Track.
En España, este servicio está disponible en todos los aeropuertos analizados, con precios desde unos 11 euros en Palma, Ibiza y Málaga, y hasta 17 euros en Madrid.
El estudio también destaca la buena conectividad con los centros urbanos. Todos los aeropuertos españoles evaluados permiten llegar al centro de la ciudad en 30 minutos o menos mediante transporte público frecuente, lo que facilita desplazamientos más previsibles para los viajeros.
Además, la fiabilidad operativa es otro de los puntos fuertes: las tasas de cancelación en los aeropuertos españoles analizados se sitúan por debajo del 1 %, lo que los convierte en uno de los sistemas aeroportuarios más estables de Europa.
El ranking europeo lo encabeza el Aeropuerto Leonardo da Vinci–Fiumicino de Roma, que destaca por sus controles de seguridad más flexibles, su oferta comercial y sus rápidas conexiones con el centro de la ciudad.




