La Comunidad de Madrid aplicará desde este lunes 15 de junio un nuevo requisito para solicitar la Tarjeta de Transporte Público Personal. A partir de esa fecha, solo podrán obtenerla las personas que acrediten estar empadronadas en la región o en determinados municipios de Castilla-La Mancha y Castilla y León incluidos en los convenios vigentes con el Consorcio Regional de Transportes de Madrid.
La medida afecta a la expedición de nuevas tarjetas personales y también a los duplicados, aunque no tendrá carácter retroactivo. Es decir, no afectará a quienes ya dispongan de la tarjeta. Según fuentes del Ejecutivo regional citadas en la información de referencia, el impacto será reducido y alcanzará únicamente al 3,4 por ciento de los usuarios.
Un requisito para acceder a abonos y descuentos
La Tarjeta de Transporte Público Personal es un documento intransferible en el que figuran el nombre del titular, un número de identificación y una fotografía. Es necesaria para cargar billetes asociados a una persona concreta, como los abonos de 30 días, y también para acceder a determinados descuentos por edad, familia numerosa o discapacidad.
Con el cambio normativo, quienes quieran solicitar una nueva tarjeta o un duplicado deberán acreditar su residencia mediante un certificado de empadronamiento en vigor. También podrán autorizar la consulta de ese dato cuando sea posible.
La nueva instrucción establece que la expedición de la tarjeta quedará condicionada a residir en un municipio de la Comunidad de Madrid, en alguno de los municipios integrados en las zonas tarifarias E1 y E2, o en localidades incluidas expresamente en los convenios vigentes con Castilla-La Mancha y Castilla y León.
La norma no se aplicará con carácter retroactivo
El Consorcio Regional de Transportes de Madrid ha aclarado que la medida se aplicará únicamente a las nuevas solicitudes y a los duplicados de la tarjeta. Por tanto, los usuarios que ya cuenten con una Tarjeta de Transporte Público Personal no tendrán que realizar ningún trámite adicional por este motivo.
Además, se contempla una excepción temporal para los titulares de un título acreditativo de familia numerosa. En estos casos, se mantendrá la posibilidad de expedir la tarjeta mientras resulte estrictamente necesario para garantizar la correcta aplicación de los beneficios legalmente reconocidos.
La Comunidad de Madrid justifica esta modificación en la aplicación de una norma vigente desde 2011 y en la necesidad de ordenar la expedición de tarjetas personales. También se ha señalado como objetivo reducir los tiempos de espera en las oficinas de emisión, que habían aumentado en los últimos meses.
Críticas de la oposición
La decisión ha generado críticas por parte de la oposición. El secretario general del PSOE-M, Óscar López, ha reclamado al Gobierno regional que retire el empadronamiento como requisito para solicitar la tarjeta de transporte. A su juicio, la medida dificulta el acceso al transporte público y perjudica especialmente a los colectivos más vulnerables.
También Más Madrid ha cuestionado la decisión. Su líder, Mónica García, ha acusado al Ejecutivo regional de poner más obstáculos a quienes llegan a Madrid para estudiar o trabajar. En la misma línea, el portavoz de la formación en la Asamblea, Manuel Bergerot, ha criticado que se introduzcan nuevas trabas burocráticas para acceder al abono transporte.
La medida podrá afectar no solo a personas extranjeras, sino también a ciudadanos de otras comunidades autónomas que se desplacen habitualmente a Madrid por motivos laborales o académicos y no estén empadronados en alguno de los municipios incluidos en los convenios del Consorcio.
Con este cambio, la Comunidad de Madrid modifica las condiciones de acceso a una tarjeta clave para el uso habitual del transporte público en la región, especialmente para quienes utilizan abonos mensuales en Metro, autobús o Cercanías.




