El primero de los 48 nuevos trenes sin conductor destinados a la línea 6 de Metro de Madrid ya se encuentra en la capital. El convoy ha sido montado en los depósitos de Cuatro Vientos y comenzará en las próximas semanas una fase de pruebas nocturnas antes de su futura incorporación al servicio comercial, prevista a lo largo de 2027.
Los primeros ensayos en la red madrileña se realizarán en determinados tramos de las líneas 10, 11 y 12. Durante esta etapa, el tren será manejado por maquinistas para comprobar su funcionamiento y completar las pruebas iniciadas en el circuito que la empresa fabricante CAF tiene en Corella, Navarra.
El funcionamiento completamente automático no comenzará hasta que finalicen las obras de adaptación de la línea 6, previsiblemente a finales de 2026. A partir de ese momento, los nuevos convoyes podrán iniciar las pruebas sin conductor en la línea Circular.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, visitó la unidad en Cuatro Vientos junto al consejero de Transportes, Jorge Rodrigo, y el consejero delegado de Metro, Ignacio Vázquez. Se trata del primer tren nuevo que recibe la compañía madrileña en más de 15 años.
Más capacidad, accesibilidad y sistemas de seguridad
La nueva unidad pertenece a la serie 10.000 y está formada por seis coches conectados mediante un pasillo continuo. Al no disponer de cabinas tradicionales en los extremos, el convoy puede aprovechar una mayor parte del espacio disponible para transportar viajeros.
El tren mide 109 metros y tiene capacidad para 1.385 pasajeros, un 17% más que los modelos utilizados actualmente. Aunque circulará de manera automática, contará con dos puestos de conducción manual que podrán emplearse cuando resulte necesario.
La automatización permitirá elevar la capacidad global de la línea 6. Según las estimaciones presentadas por el Gobierno regional, podría pasar de transportar 430.000 usuarios diarios a admitir hasta 731.000 viajeros al día.
El interior incorpora más espacios reservados para personas con movilidad reducida y zonas específicas para transportar bicicletas. También dispone de bucles inductivos para mejorar la comunicación de las personas que utilizan audífonos o implantes cocleares.
Los viajeros encontrarán nuevos interfonos conectados con el puesto de mando, un mayor número de cámaras de videovigilancia y pantallas que mostrarán el recorrido en tiempo real. Sobre las puertas se instalarán líneas luminosas que indicarán su apertura y cierre mediante diferentes códigos de colores, acompañados de señales acústicas.
Hasta 30 trenes por hora en la línea Circular
Los nuevos convoyes podrán alcanzar una velocidad máxima de 110 kilómetros por hora, frente a los 70 kilómetros por hora del material móvil actual. La frecuencia también aumentará de 19 a 30 trenes cada hora, lo que permitirá reducir el intervalo de paso hasta aproximadamente dos minutos en determinados momentos.
La serie 10.000 incorpora, además, nuevas tecnologías de tracción y sistemas auxiliares que permitirán reducir el consumo energético hasta un 20%.
Metro de Madrid encargó a CAF los 48 trenes destinados a la línea 6 por un importe superior a 531 millones de euros. Cinco unidades se encuentran prácticamente terminadas. Las siguientes serán trasladadas desde las instalaciones de Beasain e Irún hasta los depósitos de Cuatro Vientos y Loranca.
CAF también está fabricando otros 40 convoyes de gálibo estrecho para la línea 1, aunque todavía no se ha concretado la fecha en la que empezarán a prestar servicio.
La llegada del nuevo material móvil coincide con un crecimiento de la demanda. Durante los seis primeros meses de 2026, Metro de Madrid contabilizó más de 389,6 millones de viajes, un 3,6% más que en el mismo periodo de 2025 y el mayor registro semestral de sus 107 años de historia.
La línea 1 fue la más utilizada, con cerca de 60 millones de pasajeros, seguida por la línea 6, con 56,8 millones, y la línea 10, con 43 millones. Sol y Moncloa fueron las estaciones con más tránsito, ambas con más de 11 millones de usuarios.




