Europa ahorrará 20 millones de toneladas de CO2 este año gracias al mayor número de vehículos eléctricos en circulación en las carreteras, según un nuevo análisis de T&E. El último informe de T&E sobre el Estado del Transporte Europeo revela que las emisiones del transporte están disminuyendo estructuralmente, pero el ahorro de carbono derivado de la reducción de las emisiones en carretera se ve socavado por el crecimiento del transporte aéreo. T&E afirma que la UE no debería dar marcha atrás en sus políticas ecológicas, cruciales para su independencia energética, justo cuando están empezando a funcionar.
El sector del transporte europeo emitió 1.050 millones de toneladas de CO2 en 2024, frente a los 1.100 millones de 2019, lo que supone un descenso del 5%. Los coches eléctricos son en gran parte responsables de ello. El número de vehículos eléctricos de batería en el parque automovilístico de la UE ha experimentado un fuerte aumento y T&E predice que habrá cerca de 9 millones de ellos en las carreteras europeas a finales de este año. Sin el cambio a los vehículos eléctricos, se verterían a la atmósfera 20 millones de toneladas adicionales de CO2, equivalentes a las emisiones de siete centrales eléctricas de carbón.
En palabras de William Todts, director ejecutivo de T&E: «Las políticas ecológicas de la UE están empezando a surtir efecto. Gracias al cambio hacia los vehículos eléctricos, estamos empezando a ver un descenso estructural de las emisiones del transporte. Europa se está liberando poco a poco de su dependencia del petróleo, pero seguimos gastando cientos de miles de millones en importaciones de potencias extranjeras. Ahora no es el momento de dar marcha atrás en las medidas ecológicas. Por la prosperidad y la seguridad del continente, ahora es el momento de redoblar los esfuerzos».




