Adif ha activado, entre el 15 de noviembre y el 1 de marzo, su Plan Director de Medidas Preventivas de Invierno 2025/2026, un dispositivo diseñado para anticiparse a los efectos de los fenómenos meteorológicos más adversos y reducir su impacto en la circulación ferroviaria. El objetivo principal es asegurar la movilidad de viajeros y mercancías en todas las líneas —de ancho estándar, convencional y métrico— durante los meses más críticos del año.
El plan coordina el trabajo de las áreas operativas de Adif y de las empresas ferroviarias que prestan servicio en la red, con el fin de garantizar la calidad del transporte incluso en episodios de lluvia, viento o nieve. Para ello, resulta esencial la información proporcionada por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que emite avisos cada seis horas con predicciones específicas por tramos de 5 kilómetros. Estas alertas, elaboradas expresamente para la red gestionada por Adif, son distribuidas de forma inmediata desde el Centro de Gestión de Red H24 tanto a los equipos internos como a las empresas operadoras para activar sus propios protocolos.
Entre los fenómenos que más pueden afectar a la explotación ferroviaria destacan las nevadas. El plan contempla diferentes medidas según la intensidad y acumulación de nieve, que incluyen vigilancia reforzada por parte del personal de Adif y de los maquinistas, así como el uso de locomotoras exploradoras equipadas con cuñas quitanieves. En total, la red cuenta con 36 locomotoras destinadas a estas actuaciones: 2 en ancho métrico, 10 en convencional y 24 en estándar.
Los 18 cambiadores de ancho, instalaciones clave en caso de nieve por su papel en la interoperabilidad de las redes, disponen de sistemas de descongelación de rodales y fosos de supervisión. Asimismo, el plan garantiza el funcionamiento de 19 puntos de suministro de combustible para locomotoras diésel repartidos por todo el territorio, y establece como prioritarias 309 estaciones de viajeros y 38 terminales de mercancías para la limpieza de agujas, andenes y accesos en situaciones de nevada.
El seguimiento de infraestructuras sensibles, como trincheras, cunetas y sistemas de drenaje, se intensifica para prevenir acumulaciones de agua derivadas de lluvias. Además, el plan prevé acopios de balasto en lugares estratégicos para actuar con rapidez en caso de desguarnecidos provocados por avenidas de agua. Ante alertas por fuertes vientos, también se realizan acompañamientos en cabina para supervisar tramos con riesgo de caída de objetos sobre la vía, especialmente árboles.
Este dispositivo invernal, que Adif revisa y mejora cada año para adaptarlo a las nuevas infraestructuras y a la experiencia acumulada, se ha consolidado como un modelo de referencia en el sector ferroviario, al igual que el operativo estival que se despliega en los meses de más calor.




