Las obras de transformación de la estación de Valladolid-Campo Grande continúan avanzando con el inicio de una de las actuaciones más relevantes del proyecto: la construcción de la estructura del nuevo aparcamiento subterráneo. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, visitó este lunes las instalaciones para comprobar sobre el terreno la evolución de unos trabajos que forman parte de la remodelación integral impulsada por Adif Alta Velocidad.
La nueva infraestructura de estacionamiento contará con 605 plazas distribuidas en cuatro niveles bajo rasante y ocupará una superficie total de 29.275 metros cuadrados. La actuación, para la que se prevé una inversión de 61,3 millones de euros, ha comenzado con la ejecución de las pantallas de hormigón que configurarán el perímetro y la estructura principal del aparcamiento. En total, se construirán más de 19.500 metros cuadrados de estos elementos constructivos.
Coincidiendo con el inicio de esta fase, el ministro participó en un acto simbólico consistente en la colocación de una cápsula del tiempo que incluye ejemplares de prensa del día, monedas de curso legal, documentación oficial de la obra y un dispositivo de almacenamiento con información relativa al proyecto.
Antes de llegar a este punto, los trabajos han incluido diversas actuaciones preparatorias, entre ellas la demolición de edificaciones existentes, el traslado de instalaciones afectadas y la reorganización de accesos. También se han desmontado vías ferroviarias e infraestructuras de electrificación vinculadas al ámbito de actuación, además de habilitar espacios provisionales para el personal que desarrollaba su actividad en los inmuebles ya retirados.
En las próximas semanas está previsto acometer nuevas intervenciones, como la reposición de servicios afectados y la construcción de un tanque de tormentas en una nueva ubicación.
La actuación forma parte de un ambicioso plan de remodelación de la estación vallisoletana que movilizará más de 260 millones de euros. El proyecto contempla la construcción de un nuevo edificio de viajeros sobre los andenes, una pasarela accesible de conexión entre ambos lados de las vías y una ampliación significativa de la capacidad ferroviaria.
Una vez finalizadas las obras, la estación dispondrá de siete vías y cuatro andenes destinados a servicios de alta velocidad, además de cinco vías y dos andenes para tráfico convencional. El objetivo es adaptar la infraestructura al crecimiento previsto de la demanda, que podría alcanzar los cinco millones de viajeros anuales en 2050.
La intervención también transformará el entorno urbano inmediato. El proyecto prevé la creación de una nueva plaza pública y la rehabilitación del histórico edificio de viajeros, que será adaptado para nuevos usos relacionados con la actividad ferroviaria. Asimismo, se restaurará la marquesina histórica de los andenes principales y se mejorará la integración de la estación con el tejido urbano de Valladolid.



