Renfe ha iniciado los trámites para homologar en Portugal 30 trenes de las Series 106 y 107 de Talgo, con el objetivo de poder operar en el país vecino a partir de 2030.
Las unidades contarán con rodadura desplazable para adaptarse al ancho de vía portugués y deberán incorporar la tecnología de señalización y seguridad necesaria para circular por la red ferroviaria del país.
El proceso de homologación recoge el trabajo que Renfe tenía previsto realizar inicialmente en Francia con 10 trenes. En el caso de Portugal, el proyecto contempla 30 unidades y una inversión en la flota de 20 millones de euros.
Los trabajos de adaptación y homologación están planificados para desarrollarse durante 44 meses. El objetivo es que Renfe pueda estar en disposición de comenzar a operar en Portugal en 2030, coincidiendo con el año en que se celebrará el Mundial de Fútbol con sedes en España, Portugal y Marruecos.
Entre las conexiones previstas se encuentran los corredores Vigo-Oporto y Lisboa-Badajoz-Madrid. El desarrollo de estas rutas estará condicionado por la evolución de las infraestructuras ferroviarias portuguesas.
Portugal trabaja actualmente en la conexión Lisboa-Oporto y prevé comenzar a operar entre las dos principales ciudades del país en 2032. También está previsto que ese año entre en servicio la conexión entre Oporto y Vigo, mientras que el enlace con la frontera española a través de Extremadura tiene un horizonte de 2034.
Una de las actuaciones previstas en la red portuguesa es la construcción de un tercer puente sobre el río Tajo. Esta infraestructura permitiría reducir en 30 minutos los tiempos de viaje hacia el sur y la frontera española y facilitaría una conexión entre Madrid y Lisboa de tres horas, frente a las ocho actuales.
El desarrollo de esta infraestructura está condicionado por cuestiones relacionadas con la financiación y los requisitos de impacto ambiental. La evolución de estas actuaciones será determinante para el desarrollo de las futuras conexiones ferroviarias entre España y Portugal.




