04 - 09 - 2026

    Madrid estrena los nuevos Cercanías de gran capacidad de Stadler

    Madrid estrena los nuevos Cercanías de gran capacidad de Stadler

    Madrid estrena los nuevos Cercanías de gran capacidad de Stadler

    Renfe ha comenzado a poner en servicio en Madrid los nuevos trenes de Cercanías de la serie 453 fabricados por Stadler, una generación de convoyes que supone la principal renovación reciente del material ferroviario de la red madrileña. Las primeras unidades ya circulan con pasajeros tras completar los procesos de homologación, ensayos y simulaciones comerciales.

    El estreno comercial comenzó el 24 de agosto y, según el medio especializado Trenvista, las primeras unidades prestaron servicio en la línea C-7. Una composición de cuatro coches circuló entre Príncipe Pío y Nuevos Ministerios y otra de ocho coches lo hizo entre Atocha y Alcalá de Henares. Se trata, además, de la primera nueva serie de trenes de Cercanías que entra en servicio desde 2003.

    La renovación forma parte de un contrato de Renfe con Stadler para adquirir 79 nuevos trenes por 1.306 millones de euros. Las unidades se incorporarán progresivamente al núcleo madrileño, que mueve diariamente a más de 730.000 viajeros, aproximadamente el 55% de los desplazamientos de los servicios públicos ferroviarios de Renfe en España.

    Hasta 1.884 viajeros y coches de dos pisos

    Una de las principales novedades de la serie 453 es su capacidad. Renfe ha encargado trenes de aproximadamente 100 y 200 metros de longitud, capaces de transportar hasta 912 y 1.884 pasajeros, respectivamente. Esto supone alrededor de un 20% más de capacidad respecto a los Civia de mayores dimensiones utilizados hasta ahora.

    Los nuevos Cercanías combinan coches de una y dos plantas y cuentan con configuraciones adaptables a las necesidades de cada línea. Las unidades de 200 metros se convierten así en los trenes de mayor tamaño de la flota de Cercanías de Renfe en composición única.

    La renovación no se limita al número de pasajeros. Los trenes incorporan mejoras de accesibilidad para personas con movilidad reducida, accesos a nivel de andén en buena parte de sus puertas y espacios multifuncionales destinados a bicicletas y carritos infantiles.

    En concreto, las unidades T100 disponen de espacio para hasta seis bicicletas, mientras que los modelos T200 elevan esa capacidad hasta 18. También incorporan tomas USB, enchufes en los asientos, sistemas modernos de información al viajero, videovigilancia, iluminación LED y nuevos sistemas de climatización. Su velocidad máxima es de 140 kilómetros por hora.

    Renfe había previsto recibir durante 2026 nueve unidades T100 y ocho T200, continuando posteriormente las entregas hasta completar los 79 trenes contratados. El destino inicial anunciado por la operadora es el conjunto de las líneas de Cercanías Madrid, salvo la C-9.

    El estreno en Madrid reabre la polémica con València

    La incorporación de los nuevos Stadler a Madrid coincide, sin embargo, con una polémica en la Comunitat Valenciana por la reorganización de la flota de Cercanías de Renfe.

    Mientras Madrid empieza a recibir trenes de nueva fabricación, 41 unidades Civia de la serie 465 que hasta ahora prestaban servicio en Madrid están siendo trasladadas a València. Un total de 22 comenzarán a incorporarse durante 2026 y las 19 restantes lo harán a lo largo de 2027, principalmente en las líneas C1, C2 y C6.

    La decisión ha generado críticas políticas. PP, Compromís y Vox han cuestionado que València reciba trenes ya utilizados en Madrid en lugar de material de nueva fabricación, mientras Compromís ha pedido al Gobierno que explique los criterios empleados para realizar el reparto. La formación ha señalado que algunas de las unidades trasladadas tienen entre 14 y 23 años de antigüedad.

    Renfe, por su parte, rechaza que la salida de estos trenes de Madrid tenga que ver con su antigüedad. La operadora explica que responde a las diferentes necesidades de capacidad de cada red y argumenta que Madrid supera los 200 millones de viajes anuales y tiene una infraestructura especialmente saturada, lo que hace necesario introducir trenes de mayor capacidad.

    La compañía también defiende que los Civia supondrán una mejora para València. Cada unidad dispone de 748 plazas, frente a las 549 de los trenes que sustituyen, y permitirá reducir la edad media de la flota valenciana desde los 27,8 hasta los 17,2 años. Antes de su traslado, Renfe ha destinado además más de siete millones de euros a su revisión y puesta a punto.

    El contraste entre ambas operaciones ha colocado así la distribución del nuevo material ferroviario en el centro del debate: Madrid comienza a estrenar la nueva generación de Cercanías de Stadler mientras València moderniza parte de su red con unidades Civia procedentes de la capital, aunque Renfe insiste en que estas últimas incrementarán tanto la capacidad como la fiabilidad del servicio valenciano.

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