21 - 10 - 2021

    La pandemia del coronavirus impulsa la micromovilidad

    micromovilidadLas consecuencias generadas por la pandemia del coronavirus son muchas y en diferentes ámbitos. Una de ellas tiene que ver con el transporte, ya que la amenaza de contagio en entornos cerrados y con poca ventilación, ha hecho que el transporte público disminuya.

    Por ello, autobuses, metro, tren y otros medios de transporte públicos han visto caer su uso incluso en los momentos en los que los datos de contagios parecían haber mejorado sustancialmente. Durante la disminución de las infecciones, el uso de estos medios de transporte han caído en un 40% respecto a los niveles prepandemia, como demuestran los datos arrojados por GoogleTomTom y Apple, recogidos en diez grandes ciudades.

    Una de las alternativas más socorridas durante este año ha sido el coche particular. Pero el tráfico, los peajes, los atascos o el coste de estacionamiento han hecho que la micromovilidad  se consolide como una alternativa compatible con el Covid-19 en áreas metropolitanas.

    El uso de bicicletas, eléctricas y tradicionales, patinetes eléctricos, alquiler de scooters se ha disparado como respuesta a una enfermedad que limita el contacto entre personas.

    Diferentes ciudades del mundo han impulsado la transición hacia una nueva movilidad individual cero emisiones, aumentando los espacios de sus vías para acoger los vehículos de movilidad personal (VMP) y bicicletas (que no dejan de ser realmente también VMP).

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