16 - 12 - 2018

    El cuidado de las piscifactorías, clave para las distribuidoras de pescado

    Las piscifactorías están levantando vuelo en España. Su tarea de llevar pescado de calidad y saludable a los hogares es loable, pero en estas distribuidoras de pescado, es importante la higiene del producto final, que será perfecta si se cumple en las instalaciones, el personal y todo el proceso.

    Son cinco las claves que la Organización Mundial de la Salud estableció para las distribuidoras de pescado, con el fin de que garanticen un producto confiable y de calidad.

    La buena higiene del personal es indispensable en la ejecución de las tareas de una piscifactoría. Los empleados deben mantenerse aseados para manipular las herramientas, sobre todo si el trabajo se realiza manualmente.

    Lo ideal es que haya un inodoro y lavamanos para que puedan lavar bien sus manos después de cada visita a esa instalación o se manipule animales. La distribuidora de pescado debe proveer agua limpia, jabón y toallas secas.

    Los trabajadores deben usar el lavamanos como una rutina necesaria. Deben acudir a él después de cambiarse de ropa, laborar cerca del estanque o recolectar peces. Además, si algún empleado tiene heridas abiertas debe cubrirlas, sobre todo si trabajará cerca del estanque.

    Con estas medidas la distribuidora de pescado evita que microorganismos peligrosos y sustancias químicas que se alojan en la ropa y en las manos prolonguen una contaminación indeseada.

    Por otro lado, el estanque debe estar y permanecer perfectamente limpio. Hay que ubicarlo en una zona lejos de las letrinas y los servicios de los empleados, así como de los espacios donde haya animales, como ganado y aves de corral, que deben mantenerse alejados, en caso de haberlos.

    Que el terreno también tenga pocas posibilidades de contaminar el estanque por metales pesados u otras sustancias. Se debe considerar la opción de mover el estanque si ya está ubicado en un lugar sin estas características.

    Alrededor del estanque debe estar todo limpio: no puede haber malas hierbas o contenedores con productos químicos de desecho y el equipamiento viejo.

    Estas medidas disminuirán las posibilidades de que el terreno contamine el agua y, por ende, a los peces dentro del estanque.

    El siguiente punto en importancia en las distribuidoras de pescado es la gestión de la calidad del agua. Y en este caso, la fuente es vital; debe estar libre de contaminación por metales pesados, microorganismos y otras sustancias químicas peligros para el proceso que realiza la piscifactoría.

    Las aves y otros animales domésticos no deben, ni siquiera, sobrevolar el estanque, porque pueden comprometer la calidad del agua. Las personas también deben estar alejadas, y solo acercarse las autorizadas. Es obvio que la basura y otros desechos no pueden estar cerca del estanque.

    Llegó el momento de velar por los peces y su salud, lo que comienza por un proveedor de alevines certificado y de confianza. Hay que mantener la densidad adecuada de peces en el estanque y no sobre poblarlo. Los peces enfermos o muertos deben ser retirados a diario y evitar sustancias química no homologadas para la salud de los peces.

    Finalmente, otra clave que deben tener las distribuidoras de pescado son las herramientas adecuadas y limpias para capturar los peces, tarea que debe cumplirse a primera hora del día y realizar su transporte de inmediato; de lo contrario, ponerlos en agua limpia y fría y en recipientes de material no poroso.

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